Durante los dos últimos dos años, en los que el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD) ha protagonizado una imparable escalada en las encuestas, que lo llevó a situarse cómodamente en un sostenido 23%, los grandes partidos de Estado alemanes se han devanado los sesos pensando la manera efectiva de contrarrestar este ascenso de la extrema derecha. Resulta que tal esfuerzo ha sido en vano porque el paritdo AfD ha sido capaz él solito de dilapidar ese capital electoral antes de las europeas. Desde enero hasta hoy, ha perdido a uno de cada tres de sus potenciales votantes. En la última encuesta INSA, la primera realizada después del ataque con cuchillo en Mannheim y aun conocido islamófobo, el… Ver Más