Inglaterra se jugaba acallar críticas contra Eslovaquia . Tras una fase de grupos sin pena ni gloria (debut ganado por la mínima, empate contra Austria y contra la eliminada Polonia), los de Gareth Southgate estaban observados bajo lupa por el ojo público y el partido de octavos era el escenario perfecto para acallar las voces críticas. Sin embargo, no terminaba de gustarse la selección inglesa. Un gol de los eslovacos obligó a Inglaterra a buscar como fuese la manera de meter el balón en la portería de Dubravka. Los minutos corrían y no le salía nada. Hasta que Bellingham lo volvió a hacer: un gol de chilena en el minuto 95 metía a Inglaterra en el partido de nuevo. Con este gol, puro estilo madridista, el de Stourbridge ha conseguido igualar el encuentro y mantiene vivas las esperanzas de todo un país por conseguir su primera Eurocopa.