Aunque la expectación era altísima ante la primera junta de accionistas de Grifols celebrada tras un curso de altísimas turbulencias, marcado por el ataque a principios de año por el fondo bajista Gotham , la misma ha transcurrido de manera sorprendentemente plácida, con una representación de la acción por debajo de l aesperada, algo que el actual consejo ha valorado como un « gesto de confianza » hacia su gestión, tal y como han explicado con posterioridad a la junta en un encuentro con los medios. La Junta, de hecho, ha pasado por alto todas las objeciones trasladadas por Gotham City en sus sucesivos informes, relativas sobre todo a la estructura financiera y al verdadero volumen de deuda de la firma, unos aspectos cuyas dudas ha tratado de atajar la multinacional en los últimos meses con objeto de corregir el desplome de una acción que ha caído un 35% en lo que va de año, coincidiendo con el ataque de Gotham. La junta, sin preguntas incómodas por parte de los accionistas -apenas ha habido una, de forma telemática- ha aprobado todas las propuestas sometidas a votación, validando tanto las cuentas de 2023 como la reestructuración del consejo y la designación de Nacho Abia como nuevo CEO, dando pues luz verde al nuevo rumbo de la firma. Como característica más significativa, el hecho de que, por primera vez en 115 años de historia, la compañía no estará dirigida por ningún miembro de la familia Grifols. De hecho, la junta de este mediodía ha sido tanto la presentación oficial del nuevo CEO como una despedida, tanto de los miembros de la familia Grifols que han abandonado la cúpula directiva, separando propiedad de gestión, como el de su aún presidente ejecutivo, Thomas Glanzmann , que como se anunció ya hace unos meses abandonará sus funciones en febrero del próximo año. Unos cambios ya previstos desde 2022, cuando la crisis de la Covid ya comenzó a castigar la valoración de la firma, pero precipitados por el ataque del fondo bajista Gotham. Noticia Relacionada estandar No Grifols rebota un 3,37% en Bolsa pese al último ataque de Gotham N. San Esteban La compañía supera la barrera de los 10 euros por acción tras presentar resultados De alguna forma, Grifols trata de dejar atrás unos meses de pesadilla, intentando disipar dudas, recordando por ejemplo que la venta de un 20% de Shanghai RAAS a Haier, lo que generará unos ingresos de 1.600 millones de euros -destinados íntegramente a reducir deuda-, se cerrará probablemente la próxima semana, tal y como ha explicado el CEO Abia y el presidente ejecutivo a los medios. Abia, que apenas lleva dos meses y medio al frente de la firma, ha explicado que se encuentra en pleno proceso de evaluación del portfolio de Grifols, sin que se descarte la posibilidad de proceder a nuevas desinversiones . Ante la representación de la acción, Abia ha reiterado el plan trazado para este ejercicio, que prevé un aumento del 7% de los ingresos, un 25-26% del ebitda, hasta los 1.800 millones de euros, así como reducir la ratio de apalancamiento del 6 actual al 4,5. A este objetivo contribuye la venta de la filial china, así como le emisión privada de bonos cerrada recientemente por valor de 1.300 millones. De forma machacona, tanto ante la prensa como ante los accionistas, Abia ha reiterado el propósito máximo por el que ha sido fichado: generar caja y reducir deuda . El mercado es inclemente, y en Grifols saben que la única manera de volver a recuperar su confianza tras los ataques de Gotham -«injustos en injustificados»- es sanear el balance de la multinacional.