¿Por qué la megalomanía de Trump empieza a resultar tan siniestra?

Con el hiperbólico sentido de su propia importancia que le caracteriza, Donald Trump nunca ha sido tímido en sus comparaciones. Sin dudar en esquivar su profunda banalidad equiparándose a Jesucristo, George Washington, Mandela, Lincoln, Elvis, Reagan, la Mona Lisa, Churchill y hasta la Madre Teresa de Calcuta en el reciente juicio que le ha convertido en un criminal convicto. Toda esta sobredosis de ditirambo mesiánico habría llegado a un punto especialmente siniestro. En sus últimas apariciones públicas, Trump se compara a sí mismo con el notorio gánster Al Capone. «Era muy duro, ¿verdad?», suele repetir en sus mítines. Pero «él sólo fue acusado una vez; yo he sido acusado cuatro veces» (en referencia a sus cuatro procesos penales en curso… Ver Más

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez