No ha podido ser. El propietario de Iberia, IAG , ha decidido dar un paso atrás y tirar por tierra la fusión entre Iberia y Air Europa una semana después de la comunicación de la Comisión Europea al al holding hispano-británico de sus nuevas reticencias a la operación. Se trataba del segundo intento por fraguar un gigante de la aviación española capaz de hacer competir al aeropuerto de Barajas con los grandes ‘hubs’ europeos. Pero ese deseo se ha vuelto a topar con el departamento de Competencia comunitario, que cree que la areolínea resultante ofrecería precios más altos y un peor servicio a los consumidores. «Es negativo para España. Tener un ‘hub’ pequeño y dividido, no es bueno para nuestro país», ha lamentado el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, durante una llamada con medios de comunicación en la tarde de este jueves. El acuerdo al que ha dado por terminado hoy el holding de aerolíneas es el que IAG y Globalia firmaron en febrero del año pasado por el que el primero se hacía con el 80% de la aerolínea por un montante de 400 millones de euros. Una ruptura por la que Iberia tendrá que abonar a Globalia 50 millones de euros en compensación, tal y como ha remitido en un hecho relevante a la CNMV. «El Consejo de Administración ha llegado a la conclusión de que, en el actual entorno regulatorio, continuar con la operación no redundaría en beneficio de los accionistas », ha reflejado el grupo en la misiva. A lo que no renuncia IAG, de momento, es al 20% que posee de la aerolínea de la familia Hidalgo desde agosto de 2022. Según ha explicado Gallego. la seguirán tomando como una posición financiera «y no tenemos por que estar en el consejo ni intervenir en las decisiones de la compañía». Sobre la posibilidad de que otros competidores europeos como Air France, vuelvan a intentar comprar Air Europa, el primer espada del holding ha dicho que la filial de Globalia «es libre de determinar su destino, si quiere seguir en solitario o quiere pertenecer a algún gran grupo internacional». Gallego ha asegurado que no tienen intención a medio plazo de hablar sobre la operación, tras cinco años de idas y venidas. El CEO de IAG, ha asegurado que han ido «hasta el límite» en Bruselas. «Desgraciadamente nuestra ambiciosa propuesta no ha satisfecho las exigencias de la Comisión», ha lamentado. Esa oferta ofrecía la cesión de hasta el 52% de las frecuencias que en 2023 operó Air Europa, de modo que ninguna de las rutas en las que la Comisión Europea había identificado problemas de competencia se quedaba sin un tercer operador. «Hemos ofrecido la oferta conjunta de Volotea y Avianca como ‘remedy takers’ y no hemos podido ir más allá porque si no la operación hubiera perdido sentido para nuestros accionistas», ha remarcado Gallego. Durante el proceso también se presentó como candidatos a recibir las rutas de Air Europa a otras aerolíneas como Ryanair y Binter para los vuelos de corta y media distancia y a Worl2fly (Iberostar) e Iberojet (Ávoris) para los de largo radio. Fuentes conocedoras del proceso aseguran que en IAG hay cierto pesar por la negativa de Bruselas a aceptar la propuesta que, en principio, garantizaba los derechos de los consumidores, permitiría a los clientes tener conexiones directas con el este del planeta y animaba la competencia entre los ‘hubs’ del norte y del sur de Europa. En la reunión mantenida la semana pasada en la oficina comunitaria de Competencia, se llegó a hablar de elevar esa oferta al 58% de las rutas operadas por Air Europa el año pasado. Un porcentaje excesivo a ojos del grupo. En el Ejecutivo Comunitario chirriaba la posibilidad de que la fusión resultase en un monopolio en las rutas que unen Madrid-Barajas con Baleares y Canarias, además de otras operaciones continentales y a Latinoamérica. Este mismo jueves, tras la comunicación de la ruptura de la fusión, la Comisión Europea ha señalado que está evaluando si se cumplen las condiciones para abandonar la operación con arreglo al reglamento de concentraciones de la UE. El organismo comunitario tenía hasta el 20 de agosto para dar un veredicto sobre la unión entre Iberia y Air Europa. Lo que también denuncian los mismos informantes es que esto ocurra cuando otras operaciones de consolidación del sector aéreo como la compra de ITA (antigua Alitala) por parte de la alemana Lufthansa acaban de ser aprobadas en Europa y «creemos que la propuesta reunía todas las condiciones para haber seguido el mismo camino». Lo que no descarta IAG es volver al mercado pero para barajar otras opciones de adquisición como la estatal portuguesa TAP. «Ya estábamos valorando esta opción en paralelo a Air Europa y seguiremos valorando si sigue teniendo sentido», ha afirmado Gallego en la misma comparecencia. El expresidente de Iberia ha explicado que durante todo el proceso, la comunicación con el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido «constante» y que le consta que ha sido consciente en todo momento «de la importancia de la operación para la conectividad de España».