El Real Madrid volvió a quedarse corto en el Santiago Bernabéu tras perder ante el Manchester City en un partido clave para evaluar la reacción del equipo. El nuevo tropiezo agrava la dinámica irregular de las últimas semanas, el conjunto blanco ha obtenido hasta la fecha un total de cuatro derrotas y tres empates en 22 partidos entre la competición liguera y la Champions, cayendo ante rivales como el Atlético de Madrid y el Liverpool. Estos resultados han reactivado el debate sobre el futuro de Xabi Alonso al frente del banquillo blanco. Un día antes había comparecido en Valdebebas con un discurso prudente y sin grandes detalles, adelantándose incluso a la hora prevista para atender a los medios. En su intervención, de apenas 13 minutos, Alonso insistió en que el grupo estaba «convencido» de competir ante el City y recalcó sentirse respaldado por la plantilla. Evitó profundizar en la posibilidad de una destitución, limitándose a afirmar que el equipo podía «revertir» la situación. No obstante, el resultado ante el conjunto de Pep Guardiola no ha logrado disipar las dudas. Tras un mes marcado por tropiezos relevantes, la reacción que esperaba el club continúa sin consolidarse. En este contexto, el técnico parece haber agotado varios de los márgenes que la directiva y el entorno le concedieron después de la derrota ante el Celta, precedente inmediato de este nuevo resultado. El debate se traslada ahora a la afición, donde la discusión sobre si el Madrid debe mantener a Xabi Alonso o apostar por un cambio en el banquillo ha cobrado fuerza. El encuentro ante el Manchester City podía actuar como punto de inflexión para unir a la afición madridista, pero finalmente, ha dejado más interrogantes que respuestas en torno al proyecto deportivo.