Los colchoneros siempre supieron reírse de sí mismos

En la ‘Balada de Madrid’, con la que empieza la película ‘Mi calle’, de Edgar Neville, Nati Mistral canta a las «parejas del Manzanares, fin de domingo, tarde de sol». Esas parejas subirían desde el estadio colchonero (en 1960, año del filme, aún en construcción) tras pasar por la Casa de Campo, «para llevar su fragancia a las callejas de la ciudad». Calle y no calleja la de Ríos Rosas, en la que los estudiantes bilbaínos soñaron el club . Perpendicular la de Ponzano, más recoleta y favorecedora de las relaciones de vecinos de todo tipo, clientes de la vaquería de Bretón de los Herreros, con sus vacas estabuladas, flacas, metáfora bíblica de la abundancia que traerían al equipo de… Ver Más

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Author: Pablo Perez