Pax Merengue

Durante la noche del miércoles, al fin, el madridismo disfrutó de un partido tranquilo: sin sobresaltos, sin atascos, sin ese zumbido permanente de fatalidad que suele acompañar los encuentros incómodos. Había incluso una extraña sensación en sordina, de ultimátum, que parecía flotar y hacer interferencias en el ambiente. Parte del sosiego lo puso un Mbappé imperial; la otra mitad, un Athletic Club desarmado y desorientado en esta temporada tan extraña. Leones anestesiados con dardos tranquilizantes La Pax Merengue, por supuesto, no fue completa. Hubo dos lesionados. Y no poco importantes. Alexander-Arnold (me sigo negando a lo de Trent) y Camavinga cayeron en combate. Ambos, además, cuando empezaban a mostrar síntomas claros de mejoría. Desde que Camavinga se lesionó en la… Ver Más

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Author: Pablo Perez