Renfe asegura que tuvo conocimiento del accidente del accidente de Adamuz, en el que se vio implicada un servicio Alvia del operador público, de manera «inmediata a que sucediera y que «así se lo trasladó a las autoridades sanitarias». Según la secuencia de las llamadas que ha hecho públicas hoy el operador ferroviario del Estado fue a las 19.46 cuando la interventora del tren Alvia 2384 llamó a la mesa comercial Sur del Centro de Gestión de Operaciones de Renfe (CGO) y que este empezó a gestionar la asistencia de sanitarios a las 19.48, cinco minutos después de cuando se calcula que se produjo el fatídico siniestro, tras una segunda llamada de la interventora pidiendo auxilio . Tras revisar de manera «completa y definitiva» las comunicaciones realizadas el día del accidente, el pasado 18 de enero, Renfe asegura que fue primero la interventora del tren quien se puso en contacto con la mesa comercial Sur del CGO para informar de un «accidente grande» y de que «ha perdido el conocimiento, no se encuentra bien y no sabe dónde está». En ese momento, el interlocutor del CGO le pide «calma» y solicita un momento para actúar «mientras verifica la información del tren», que la interventora «no sabe donde está». Tras esto, se entiende por las transcripciones enviadas por Renfe, que el CGO trata de ponerse en contacto con el maquinista, pero sin fortuna. Entonces a las 19.48 la interventora vuelve a llamar al CGO indicando «la importancia del accidente» y es entonces cuando el CGO de Renfe le dice que está gestionando asistencia de sanitarios y yambién traslada que no se sabe nada del maquinista del tren Alvia 2384 , que como ahora se sabe, falleció de forma inmediata en el accidente. «A partir de estas comunicaciones se continúa teniendo contacto con la interventora que, a pesar de su estado, alerta en todo momento de la gravedad de la situación», señala Renfe en su comunicado. Siguiendo esas comunicaciones, a la 19.50 la interventora del tren Alvia 2384 indica que hay más heridos y la mesa comercial del Sur -CGO traslada a la interventora del tren Alvia 2384 que están en Adamuz. Es entonces cuando se confirma que el tren «está parado» y se «explica que los viajeros han roto los cristales y se están bajando del tren». El CGO vuelve a trasladar que están gestionando la asistencia de sanitarios y confirma que la interventora del tren Alvia 2384 sigue en ese momento el tren. «Asimismo, como ya es conocido, posteriormente a esas comunicaciones iniciales, a las 20:01:20 el Cecon (Centro de Coordinación Nacional de Seguridad y Emergencias de Renfe) pone en conferencia al 112 Madrid con el Cash24 de Adif y éste le indica que ha descarrilado un tren en los cambios de la vía 1 de la estación de Adamuz y que hay un tren en la vía contigua que ha resultado afectado con heridos», señalan desde Renfe. Una transcripción que hizo ayer pública el Ministerio de Transportes, para tratar de salir al paso ante la polémica surgida tras las denuncias de los pasajeros del convoy que aseguran que los asistentes sanitarios tardaron más de una hora en llegar al lugar, debido a que en un principio se pensaba que el tren de Iryo era el único accidentado. Sin embargo, aunque el CGO de Renfe pudo ponerse en contacto con la interventora del Alvia, la secuencia remitida ayer por Transportes muestra que el Cecon a las 20.01.34 no logra ponerse en contacto con la interventora del tren, tal y como le comunica al C24H (Centro de Seguridad y Emergencias Territorial 24 horas de Renfe Sevilla) ni tampoco con el CGO. Esto ocurrió once minutos después de la última llamada entre el Centro de Gestión de Operaciones de Renfe y la miembro de la tripulación del tren siniestrado. Según la cronología elaborada ayer por ABC a partir de las distintas informaciones proporcionadas por el Ministerio de Transportes, los servicios de emergencias y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no fue hasta las 20.15, unos 33 minutos después del accidente y 20 después de las primeras llamadas de los pasajeros del Alvia al 112 (19.55), cuando la Guardia Civil localiza el Alvia y se constituye el comité de crisis y la activación del comité de crisis nacional ante las primeras informaciones de que podía haber víctimas. Media hora, después, a las 20.45 finalmente llegan los equipos de emergencias al tren de Renfe, cuyos dos primeros vagones yacían destrozados en un terraplén de 4 metros de profundidad. Para entonces había pasado algo más de una hora desde el descarrile de los tres últimos vagones del Iryo, que golpearon e hicieron salir de la vía a los dos primeros coches del Alvia de Renfe. Según el informe preliminar publicado ayer por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el causante del accidente pudo ser un carril que ya estaba roto de forma previa al paso del Iryo. Un extremo que tratará de esclarecerse en los próximos meses, y en un máximo de un año, que es el tiempo que tiene la CIAF para emitir su informe final del siniestro.