
Una pensión digna es la principal exigencia de las diferentes asociaciones de jubilados de la zona norte del estado Anzoátegui, y que se concentraron en la Casa Sindical de Barcelona.
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En el encuentro participaron trabajadores retirados de diferentes instituciones públicas y todos expresaron su molestia por tener que exigir lo que por derecho les corresponde, cuando deberían estar descansando tras más de dos décadas de servicio.
Francia Castillo, representante de los jubilados del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) Nor-Oriental, fue una de las más contudentes al dejar claro que ellos no están pidiendo limosna, sino el fruto de muchos años de ahorro.
Además, indicó que verse en esta situación le genera pesar, pues durante toda su vida laboral cotizó en un fondo que «vinieron y se lo robaron».
«Y pretenden que nosotros seamos una carga. Una carga han sido las personas que se llevaron ese dinero sin trabajarlo», manifestó.

Castillo agregó que han pasado muchos años desde que las contrataciones colectivas perdieron vigencia. A eso le sumó que en los últimos años las autoridades nacionales tomaron la decisión de violentar esos contratos, lo que los deja a ellos en una condición aún más vulnerable.
«Exigimos, ahora con la coyuntura política que hay, que los contratos colectivos se reactiven. Nosotros tenemos leyes que nos amparan y solo necesitamos un ingreso justo, que nos alcance para nuestra comida y medicinas sin que nos las regalen», enfatizó.
Sentimientos en común
Virgilio Heredia, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados del estado Anzoátegui, contó que la constante necesidad de salir a la calle a pedir una pensión digna solo genera dolor y tristeza.
«Después de 30 años en un aula, formando generaciones, envejeciendo delante de 30 o 40 alumnos, es doloroso tener que andar así, mendingando un aumento salarial. Es triste que el Gobierno nacional se porte así con nosotros», dijo el dirigente, que en sus años activo trabajó en el sector educativo.
Tanto Heredia como el resto de jubilados coincidieron en que con los ingresos que ya comenzó a tener el país por petróleo se hace aún más urgente el incremento salarial, pues ven como una crueldad seguir viviendo en las condiciones de miseria a las que son sometidos.
