El final del viajero sin billete

La salida del poder de Viktor Orbán es una buena noticia para el proceso de integración continental. La contundente derrota en las urnas de su movimiento nacionalista-populista demuestra que esta ola no es eterna y que puede ser vencida en las urnas. Las instituciones de Bruselas han intentado a lo largo de los años poner límites a un político iliberal, pero en ocasiones también le han dado fuelle. Orbán jugaba como nadie la carta del victimismo frente a la UE. La UE había denunciado sin mucho éxito las prácticas clientelistas para beneficiar a unos pocos leales con fondos comunitarios, los ataques a la libertad de expresión, la libertad de cátedra y la independencia judicial y la concentración de medios de… Ver Más

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Author: Pablo Perez