
El colapso de las aguas negras vuelve a quedar en evidencia en plena Semana Santa en Puerto Colombia, Choroní, cuando cientos de visitantes se ven obligados a transitar entre desbordamientos de cloacas y malos olores, en medio de una creciente preocupación por los riesgos sanitarios en la zona.
Por Lapatilla.com
Así lo denunció el periodista ambiental Gustavo Carrasquel, quien compartió la información a través de su cuenta en la plataforma Instagram.
De acuerdo con lo expuesto por el ambientalista, las constantes fallas eléctricas han dejado inoperativo el sistema de bombeo y la planta de tratamiento de aguas residuales, provocando el colapso de las cloacas, especialmente en las adyacencias del Malecón. Esta situación ha derivado en el desbordamiento de aguas servidas que terminan desembocando directamente en el mar.
Según testimonios recogidos por el periodista, comerciantes y pescadores de la zona aseguran que el problema no es nuevo. “Desde hace más de 10 años vivimos con este colapso. Literalmente se convive entre materia fecal”, relataron, al tiempo que advirtieron que a diario se comercializa pescado en medio de estas condiciones insalubres.
Carrasquel también reseñó que expertos en la materia señalan que la problemática supera la simple sustitución de bombas, las cuales suelen dañarse por los constantes picos eléctricos. Indicaron que es necesario habilitar un sistema de desahogo o aliviadero para contingencias, así como eliminar la tanquilla ubicada en La Boca, zona de embarcadero, entre otras acciones que han sido pospuestas por falta de recursos por parte de la municipalidad.
A esta crisis se suma la acumulación de sedimentos conocidos como “fangos”, compuestos en un 99% por agua y cargados de microorganismos patógenos, los cuales al exponerse al sol y aumento de temperaturas, se secan y se transforman en partículas que el viento dispersa por sectores como La Boca y el Malecón, incrementando los riesgos para la salud pública.
Finalmente, Carrasquel hizo un llamado de atención a los organismos del Estado y autoridades regionales para que atiendan de manera urgente esta situación. Advirtió que las condiciones actuales mantienen a la comunidad y sus visitantes al borde de una grave contaminación ambiental y con alta propensión a enfermedades.



