Carroñeros

Ahora que la guerra accionarial está aplacada y el equipo salvado, el bochorno proviene de un dudoso proceso de venta, que vuelve a servir de sorna a nivel nacional. Nadie quiere al Sevilla. Nadie. La burla de Sergio Ramos solo es equiparable a las exigencias infladas de sus máximos accionistas. Curiosamente, hay un movimiento que defiende al camero, porque el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Pero la realidad es que el Sevilla FC está siendo objeto de un maltrato sistemático. Nadie se toma en serio la gravedad de su situación y parece que la carroña está forzando su muerte para poder gozar de su carne. Si Ramos está convencido de su plan salvador, lo normal hubiera sido plantear… Ver Más

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Author: Pablo Perez