
Casi seis meses han transcurrido desde que se perdió el rastro de José López Scott, de 77 años, y su familia sigue sin respuestas claras. Ornella López Villarroel, hija del desaparecido, quien vive fuera del país, denunció las dificultades que han enfrentado para que el caso sea investigado con el rigor necesario, señalando que las autoridades inicialmente intentaron simplificar el hecho como un extravío por pérdida de memoria.
Por lapatilla.com
López Scott fue visto por última vez el 14 de noviembre de 2025 durante una reunión del Consejo Comunal de Los Mangos, organización a la que pertenecía como miliciano. La alerta sobre su ausencia no llegó a sus hijas —quienes residen en Panamá y Canadá— sino hasta el 18 de noviembre, activando una búsqueda desesperada a través de redes sociales que, aunque masiva, solo arrojó pistas falsas.
La hija del desaparecido detalló una serie de eventos que generan dudas sobre el manejo del caso. Una de ellas fue la denuncia tardía, aunque las diligencias en hospitales y morgues iniciaron el 18 de noviembre, la denuncia formal ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) no se concretó sino hasta la noche del viernes 21 de noviembre.
Lo segundo son los hallazgos inexplicables cuando las autoridades finalmente acudieron a revisar la vivienda el 24 de noviembre. Encontraron la casa abierta y con una luz encendida, a pesar de que días antes familiares habían verificado con un cerrajero que el inmueble estaba cerrado.
Y por último, denuncian una investigación superficial. Ornella López señala que el Cicpc realizó preguntas “vagas” a los vecinos y que se ha mantenido la tesis de una “desaparición simple” por Alzheimer, pese a que su padre no contaba con tal diagnóstico ni antecedentes de desorientación.
“Siento que faltó investigación, llamar a la gente a declarar. Mi papá nunca había tenido problemas para llegar a su casa”, afirmó Ornella.

Avances bajo reserva
Tras gestiones con la comisaria María Rondón en febrero, la familia supo en marzo que el caso ya se encuentra en manos de la Fiscalía. Sin embargo, debido a que los hijos directos no se encuentran en el país, el acceso a los detalles del expediente ha sido limitado.
Actualmente, la familia se encuentra gestionando un poder legal para que un abogado los represente formalmente ante el Ministerio Público. “Queremos ver cuáles son los avances reales y qué es lo que ha pasado con mi papá”, sentenció López Villarroel, quien pidió a la comunidad y a las autoridades no abandonar el caso de este adulto mayor.
La noticia no descansa y nosotros tampoco
