
El asesinato de Rhudy Benavides ha marcado un punto de quiebre en la crónica roja del Perú, situándose como uno de los crímenes más aterradores registrados en la historia reciente del país. Lo que comenzó como una reunión social entre conocidos en la ciudad del Cusco, terminó en una pesadilla de violencia extrema que ha dejado a la comunidad local y a las autoridades en un estado de alerta ante la naturaleza de los hechos.
Por Expreso
Las investigaciones fiscales han revelado que el guía turístico de 46 años no solo fue víctima de un ataque mortal, sino que su cuerpo fue sometido a procesos de degradación inhumanos tras su fallecimiento. Los responsables, identificados como Gabriel Cóndori y Óscar Tinco, se encuentran actualmente bajo custodia policial tras confesar detalles que han sobrepasado cualquier precedente de criminalidad en la región, incluyendo actos de canibalismo y la eliminación sistemática de evidencia biológica.
Reconstrucción de los hechos: cómo se desarrollo el encuentro
El suceso se desencadenó cuando Gabriel Cóndori y Óscar Tinco, quienes mantenían un vínculo de amistad con la víctima, convencieron a Benavidez de reunirse para compartir bebidas alcohólicas. De acuerdo con las pericias, el guía turístico fue inducido a un estado de vulnerabilidad total.

Debido a la ingesta excesiva de alcohol, Benavides se quedó profundamente dormido, momento que sus acompañantes aprovecharon para iniciar el ataque. Sin gran posibilidad de defensa, el hombre fue agredido inicialmente con un tenedor y, posteriormente, recibió un impacto contundente en la cabeza con un martillo, lo que habría causado su muerte inmediata.
Una vez consumado el asesinato, los agresores procedieron a una calculada gestión del cadáver con el objetivo de desaparecer el cuerpo.
Para seguir leyendo, clic AQUÍ.
La noticia no descansa y nosotros tampoco
