Son el Sevilla

Qué liberación. Qué lacónico se queda el término fútbol para relatar una noche así. No había un partido en juego, sino la supervivencia. Cada rostro de la grada alentaba por el instinto más primario. Qué imágenes de la gente. Sólo ellos son el Sevilla , a Dios gracias. Noche enorme y de embrujo, de esas que sólo embauca la sangre roja, otrora en los cielos deportivos, ahora en los fangos profundos. Acabó de la única manera que podía, como la dictó el sevillismo, con la gigantesca exhalación colectiva del Sánchez-Pizjuán. Porque no se puede hacer más por ganar, ni en la previa, ni en el partido. Ataron todos los cabos vitales y sobrenaturales. Ellos son también la lección más pura… Ver Más

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Author: Pablo Perez