
Yoelí Altagracia Bracho Casanova, venezolana de 26 años, que vivía con su esposo cubanoamericano, en Jacksonville, Florida, fue detenida el pasado jueves por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) durante una cita migratoria. En cuestión de horas la trasladaron a un centro de detención en Texas junto a su hija Rebeca Peña Bracho, de un año y ocho meses, ciudadana estadounidense por nacimiento e hija de un cubanoamericano.
Por Cibercuba
El padre de la niña, Samuel Peña, y su abuela materna, Yosvania Fajardo, ambos cubanos con ciudadanía estadounidense, relataron el caso en una entrevista con Tania Costa en la que describieron cómo ICE se negó a recibir los documentos legales que el abogado de la familia intentó presentar para frenar la deportación.
Según Samuel Peña, el abogado acudió a la cita con un «stay of removal» —una suspensión de deportación—, la solicitud de perdón por entrada irregular y la solicitud de residencia, pero los agentes rechazaron el documento, pese a que la joven tiene una I-130 aprobada.
«Cuando el abogado fue e iba a entregarle el stay of removal, no quisieron tomar el documento», explicó Peña, quien añadió que el letrado les informó que podía presentarlo al día siguiente en Orlando.
Esa misma madrugada, a las dos de la mañana, madre e hija fueron trasladadas a Texas. «Las trasladaron a las dos de la mañana, con una niña de un año y medio, o sea, fuera de la jurisdicción para sellar el documento», denunció el padre.
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