Bono de irr-esponsabilidad académica, por William Anseume 

Nada que corrigen.
En otros aspectos han retrocedido en sus torpezas e improvisaciones, como en el registro más actual de datos que solicitaron en Planificación. Toda una desmesura.
Siguen pagando un bono de responsabilidad académica que resulta muy irresponsable. Todos protestamos el modo: la forma y los fondos. Las universidades en sus consejos directivos -menos el inerte de la USB-, elevaron su voz para saber qué y cómo estaban pagando unos montos que pretendían enderezar entuertos laborales. Los gremios, en las calles, por todos los medios, protestamos semejante desbarajuste que en nada detiene la desprotección social ni laboral.
Fue un albur.
Lanzaron unos reales sin lineamientos. ¿A quiénes? “A quien le caiga la chupa”. Encima: acusaron a las universidades de no enviar los datos a tiempo. Datos que ellos en el “fabuloso” Sistema Patria que, insisto, debe eliminarse cuanto antes, manejan con claridad. Por ahí pagan las otras miserias de bonos.
¿Solución?
La solución del inmenso problema laboral está muy lejos de solventarse. Menos así, a la “machimberra”, como dice mi madre. Los sueldos, las tablas, la descentralización es la única solución viable. Además de complementar, con cajas de ahorros, con créditos blandos,  con vebonos, con acciones, como alguna vez hicieron. Insisto: reconocimiento del daño laboral. Un plan estratégico y una indicación clara del tiempo preciso en el que recuperaremos la calidad de vida que nos arrebató el “proceso” infame del chavismo/madurismo. Rescate del valor del trabajo y del trabajador. Atención inmediata, inmediata, inmediata, de la emergencia humanitaria compleja de la que estamos lejos de salir. Lo demás son estas aventuras chocantes, cuyo propósito desconocemos. Solo vemos la trama de una novela sin ensayo.
Y hacen carambolas
Reúnen comisiones de payasos, hacen llenar encuestas, ofrecen y discursean. ¿Y? Nadie come con palabras. Exigimos claridad en el manejo de los laboral en Venezuela. De inmediato.
¿Y los bonos?
No son, evidentemente la solución. Pero si por ahí se fueron, deben extender el “beneficio” a todos los sectores que lo merecen en la educación universitaria. Ayer hablé con algunos empleados. Una ingeniera, un licenciado, en la USB: no lo cobraron. Los jubilados tampoco. Remito al Instrumento Normativo: Artículo  47. “Homologación de Beneficios Socio-Económicos: Todo beneficio de carácter socio- económico permanente que la Universidad Simón Bolívar acuerde con algún sector de la comunidad universitaria, se extenderá, simultáneamente, al personal académico”.
Extiendan el “beneficio” a jubilados y todo el personal que lo merece. Ahora les toca aplicar la retroactividad, que les ha sido siempre tan odiosa. Más deudas con los universitarios. ¿Quién las suma? ¿Quién las paga?
El límite consiste en que de las nóminas no pueden hacer negocio.
He dicho.

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Author: Pablo Perez