Atlético Albacete, Arnedo. Murcia B, La Nucía, Penya Deportiva, Tamaraceite, Compostela Atlético Central y Badajoz ganaron sus eliminatorias finales y la próxima temporada militarán en Segunda RFEF, junto a los otros 18 equipos de Tercera división que ya consiguieron el objetivo al término de la liga regular como campeones de sus respectivos grupos. Fin a un playoff de ascenso que todo apunta a que podría haber sido uno de los últimos bajo el actual formato, que en la temporada 2027-28 dejaría de ser territorial en las dos primeras eliminatorias para pasar a ser de ámbito nacional en sus tres rondas. Un cambio al que la Federación Española (RFEF) ya ha dado el visto bueno y que deberá ser refrendado en la Asamblea General del próximo 30 de junio, aunque la modificación ha generado un ‘cisma’ entre las territoriales. También entre los actores de la categoría. La hoja de ruta de la Federación Española pasa por poner a fin a las dos eliminatorias territoriales para que los tres rondas que conducen al ascenso en el playoff de Tercera a Segunda RREF puedan disputarse entre clubes de diferentes comunidades autónomas desde los primeros cruces si así lo determina el sorteo. Hasta esta temporada, los equipos clasificados entre la segunda y la quinta posición de cada uno de los 18 grupos de Tercera división se enfrentaban entre sí (semifinales y final autonómica) antes de medirse a rivales de otras comunidades. Un sistema que garantizaba que un equipo de cada territorial alcanzara la eliminatoria final por el ascenso. Con el nuevo modelo aprobado por la RFEF y que deberá ser refrendado por la Asamblea, los cruces se decidirán con un sorteo puro, respetando únicamente la posición obtenida en la fase regular. Es decir, los cuatro equipos de una misma región podrán llegar a dar el salto de categoría en una misma campaña. Un plan –en el que los campeones de liga seguirán obteniendo una plaza directa en Segunda RFEF– que ha generado grietas y división entre las federaciones territoriales. La federación más reacia a este nuevo modelo es la cántabra, que ha elevado a la RFEF un informe sobre el impacto territorial que tendría el nuevo formato de competición basándose en los datos de las temporadas 2021-22 a 2025-26. Un informe en el que se recuerda que bajo el actual modelo se garantiza la presencia de un equipo de la cada comunidad en la fase nacional. Con el sorteo puro, según se asegura, las seis territoriales grandes por números de licencias y presupuestos de sus clubes (Cataluña, Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco) salen claramente beneficiadas. En este sentido se recuerda que la reforma ha sido impulsada por la federación catalana y que especialmente saldrá beneficiada la andaluza (RFAF), que con sus dos grupos aporta ocho equipos al playoff. Preguntada por este periódico por este asunto, desde la RFAF declinan amablemente pronunciarse hasta después de la Asamblea del 30 de junio. Según el detallado informe elevado por la federación cántabra, presidida por José Ángel Peláez, el nuevo modelo fomentará la desproporción autonómica de representantes en la Segunda RFEF (el cuarto peldaño del fútbol español), aunque también se reflejan otros inconvenientes. En este sentido se cita el mayor coste económico que tendrá para los equipos un playoff nacional desde la primera eliminatoria: se disparan los gastos en desplazamientos, en pernocta, arbitraje, y la taquilla de la afición visitante corre el riesgo de ‘desaparecer’ porque muchos hinchas se pensarán dos veces desplazarse lejos de sus comunidades. Uno de los equipos andaluces que podrían salir ‘beneficiados’ según los argumentos de la cántabra es el San Roque de Lepe, que muestra a ABC su opinión sobre este asusto a través de Luismi Patiño, su director deportivo. «Desde el punto de visto competitivo es una muy buena propuesta, pero desde el punto de vista económico es un traba más porque la final los desplazamientos entre unas comunidades y otras son más caros y a las aficiones les cuesta más desplazarse. Yo apostaría por un formato híbrido, la primera eliminatoria entre equipos de la misma comunidad y las dos siguientes ya a nivel nacional», asegura. El rechazo, sin embargo, es total desde Cantabria, Los 18 clubes de esta comunidad del grupo de Tercera división que disputarán la liga 2026-27 rechazan la propuesta de cambio por unanimidad y, según ha podido saber este periódico, clubes de otras federaciones ‘pequeñas o medianas’ también son reacciones al nuevo formato de playoff. ProLiga, asociación que representa a numerosos clubes de la categoría, tampoco se pronuncia sobre este espinoso asunto en el que los equipos tienen intereses cruzados. «El modelo propuesto no reforma el playoff: condena a medianas y pequeñas a una presencia testimonial, vaciando 13 territoriales para concentrar la categoría en las 6 mayores», se asegura desde la cántabra. Miguel Galán, presidente de Cenafe (Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol), y gran conocedor del fútbol semiprofesional, considera acertada la propuesta del nuevo formato del playoff de ascenso. «No tiene mucho sentido que el playoff se dispute entre equipos del mismo grupo, porque al final terminan enfrentándose hasta cuatro veces en una misma temporada», explica a pregunta de ABC. «Recuperar enfrentamientos entre equipos de distintas comunidades es, desde mi punto de vista, lo más lógico y competitivo», añade. Sin embargo, Galán incluso va más allá del plan diseñado por la RFEF. «Las medidas se quedan claramente insuficientes. La Federación de Louzán está instalada en un inmovilismo absoluto respecto al fútbol modesto. No se ha adoptado ninguna solución para mitigar el impacto de los arrastres de Segunda RFEF, que en algunas territoriales han provocado descensos masivos —como el caso de Madrid, con hasta siete equipos—. Tampoco se ha dado respuesta a cuestiones clave como la creación de una liga de filiales, ni a propuestas razonables como dividir la Tercera división en dos grupos en territoriales como Cataluña o Madrid», afirma.