
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este lunes la ley de Regulación de Estados Excepción para permitir la actuación de las Fuerzas Armadas en el control de las protestas y los bloqueos de carreteras impulsadas por sindicalistas y campesinos que exigen su renuncia y han provocado al menos diez muertos y desabastecimientos en la zona de andina del país.
Acompañado por sus ministros y ante jefes de la Policía y las Fuerzas Armadas, Paz afirmó en un acto en La Paz que se trata de un “momento tan importante para el presente y futuro de la patria” y justificó la medida en que permitirá la defensa y la “protección” de la población contra el “narcoterrorismo” que, a su juicio, impulsa las protestas.
“Así como cayó Marset, sus días están contados y vamos a hace cumplir lo que manda la Constitución y las leyes”, sostuvo el gobernante, en alusión al supuesto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue capturado y entregado a EE.UU. en marzo pasado.

La promulgación no implica la vigencia automática del estado de excepción porque hace falta un decreto, si bien Paz dijo que el plan de actuación de la Policía y las Fuerzas Armadas ya está diseñado y les pidió actuar con “profesionalidad” y “firmeza” para proteger a la población.
El mandatario dijo que son un “Gobierno que gobernará hasta el 2030” y hace esfuerzos por el desarrollo económico, pero que el país está en “peligro” ante el “narcoterrorismo que está haciendo daño”, por lo que la medida promulgada este lunes ofrecerá seguridad con las fuerzas del orden.
También aludió al expresidente Evo Morales (2006-2019) como “el jefe que está en el Chapare”, el bastión sindical y político del exgobernante en el centro del país, a quien acusó de haber instruido radicalizar las protestas, tras incidentes ocurridos el fin de semana, cuando supuestos manifestantes armados enfrentaron a la Policía.
Además, insistió en el diálogo con las organizaciones sociales de la zona andina que no están vinculadas a los “narcoterroristas” y consideró que las mismas deben evitar ser “contaminadas” de esos grupos.
La nueva ley, aprobada el fin de semana por el Parlamento a pedido de Paz, permite la intervención de las Fuerzas Armadas en operativos de control cuando la Policía sea superada en casos de conmoción interna o exista una insuficiencia operativa, aunque mantiene a la Policía como autoridad con el “mando primario” para preservar el orden público.
EFE
