![]()
Tanto cambiar las cosas para quedar con las mismas relaciones: me refiero a que si uno lee la letra de un viejo tango, en el que el autor mediante la voz de Carlos Gardel, criticaba acerbamente al siglo pasado… y las compara con hechos recientes… concluirá quizás erróneamente que el siglo XXI es peor que el anterior.
Y no es así porque mal que bien la humanidad que hace 60 años suponían grandes cerebros… no podía pasar de 2000 millones de seres humanos… ahora somos unos 8000 millones… y al igual que cuando el Club de Roma se hizo famoso con su informe sobre población, recursos y alimentos… unos viven a cuerpo de rey… otros sobrevivimos… y otros a duras penas siguen luchando.
Hay cambios que sin embargo que ni se han deseado ni se podían prever.
Y me concentro en dos: el cumpleaños del Presidente estadounidense y la copa mundial de futbol FIFA.
Uno involucra edificios públicos y el otro fue organizado por la mayor sociedad civil que existe… la FIFA.
¿Alguien pudo prever que en los jardines de la Casa Blanca… intocados por siglos por su carácter histórico… habría tenido lugar competencias de moto piruetas, combates de lucha libre, y competencias de tortugas?
¿Y alguien pudo prever que llegaría el día en que un mundial de futbol arrancaría en vez del día domingo… un jueves… con boletos invendidos por lo alto de los precios… que deportarían al mejor árbitro de Africa… acusado sin siquiera indicios de terrorista… solo por ser negro y de Somalia… que no le darían visa a los entrenadores de uno de los , equipos y que devolverían del aeropuerto decenas de hinchas de un país africano… cada uno dotado de visado legal para ingresar a USA… con hoteles, comidas y paseos turísticos… todo pagado con antelación?
Pues en ambos eventos eso ocurrió y uno recuerda que cuando de la FIFA sacaron a Joseph (Sepp) Blatter por sus escándalos… muchos creyeron que no habrían en el futuro peores Presidentes de esa institución que el saliente… lo mismo creyeron los electores estadounidenses a la salida del presidente Joe Biden –últimamente reivindicado-.
Pero la vida no es una piscina con fondo donde impulsarse para salir… el tango Cambalache y Enrique Santos Discépolo… siguen vivos.