
ECOH Fiscalía
El hilo de la investigación de la Fiscalía chilena que dio pie, el pasado 2 de junio, al mayor golpe económico al Tren de Aragua en Latinoamérica, arrancó el martes de julio de 2024, durante un feriado, el Día de la Virgen del Carmen. Cinco personas, cuatro hombres y una mujer, fueron acribilladas durante una fiesta clandestina que arrancó la noche anterior, realizada en un parcela en Lampa, a unos 40 kilómetros al norte de Santiago, en uno de los dos homicidios múltiples que ocurrieron esa semana y que golpearon al Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026). Cuando la policía llegó al lugar, en una zona campestre, supuestamente con casas de agrado, halló el teléfono móvil de Bárbara Hernández, alias Barbie, que contenía información clave: fue la que permitió, dos años después, la detención de 19 personas, entre ellas dos ejecutivos bancarios venezolanos, que ayudaron a sacar de Chile entre 2022 y 2025, a través del lavado de activos, más de 85 millones de dólares conseguidos con secuestros, venta de drogas, explotación sexual de mujeres y contrabando de automóviles robados. Aquella sangrienta fiesta fue la punta del iceberg, pues reveló el mecanismo con el que el Tren de Aragua extorsionaba a empresarios nocturnos, quienes debían pagar a la banda para poder organizar eventos, de lo contrario, serían atacados.
Por: El País
Precisamente, la fiesta de ese fatídico 16 de julio tuvo como trasfondo la celebración de un evento sin el permiso del Tren de Aragua, según lo explicó el fiscal Héctor Barros, quien lidera la audiencia de formalización de la investigación en contra de los implicados, que empezó este domingo en una sala del Centro de Justicia, en Santiago. La indagatoria ha sido denominada por la Policía de Investigaciones (PDI) como Operación Tokio, luego que una discoteca que funcionaba dentro de la cárcel de Tocorón, en Venezuela, donde nació la organización criminal, se llamara Tokio.
Barros detalló que la fiesta que se realizó en Lampa hace dos años inicialmente se haría en San Ramón, un municipio del sector sur de Santiago. “Sin embargo, la víctima [un chileno] no accedió, y le fueron a disparar al portón de la casa. Hay más de 12 tiros que quedaron impregnados en el portón. Además, fue amenazada mediante videos con la posibilidad de lanzarle granadas”. A otro comerciante de Concepción, en la zona centro sur de Chile, le dispararon 12 veces a su automóvil.
Esta indagatoria es una las varias que ha emprendido el fiscal en contra de la organización criminal, pero es el mayor golpe económico hasta ahora. Arrancó al investigar las extorsiones de la banda a personas que se dedican a hacer eventos nocturnos y también a los DJs, quienes debían avisar a la banda dónde pondrían música. “Lo que hace el Tren de Aragua es manejar a la población venezolana en Chile, y la traslada a las distintas fiestas que van realizando en la Región Metropolitana. Por llevarlos se hacen acreedores, por ejemplo, del dinero que se saca de las entradas, de la venta de droga al interior [de los eventos] y del ejercicio de la prostitución”, dijo el fiscal a TVN.
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