Una alerta simultánea en sus móviles cortó de golpe el almuerzo. Fernando, desacostumbrado a la notificación, se extrañó. Google advertía de un sismo inminente en Venezuela y ordenaba buscar refugio. «¿Qué hacemos?», se preguntaron él y su novia, pero cuando se acercaron a la puerta, se desató el terremoto. «Nos pegamos a la puerta del piso y ya empezó a temblar durísimo», relata. « Sentíamos que se movía demasiado fuerte el piso ; vimos cómo se nos cayó la despensa de la cocina y comenzó a caerse absolutamente todo. También se nos partieron los cristales». Desde el tercer piso veían el vaivén: «se movía un metro a la derecha y otro metro a la izquierda». Cuando la situación se calmó,… Ver Más