El sobrevuelo de aviones militares estadounidense en Caracas a finales de mayo, apoyados desde aguas venezolanas por buques de la ‘Navy’, fue especialmente simbólico de cómo Washington está convirtiendo su entorno geográfico americano en un teatro de operaciones militares directas. No se trataba de una acción hostil como la llevada a cabo en enero para la detención de Maduro (esta vez fue una operación consentida desde el Palacio de Miraflores: el simulacro de una emergencia en la reabierta Embajada de EE.UU. en Caracas), ni tampoco de una acción aislada: otros gobiernos de la región están autorizando también l a presencia de soldados estadounidenses –en número muy reducido y para actuaciones conjuntas– en sus territorios. Todo esto marca la materialización de… Ver Más