Entre pizarras, carreras de resistencia y un silbato, Raphael Claus encontró su lugar en el fútbol después de colgar las botas como futbolista a los 20 años. Mucho antes de arbitrar Mundiales y finales continentales, el brasileño ejercía como profesor de Educación Física. Este domingo será el encargado de impartir justicia en el segundo partido de España en la Copa del Mundo ante Arabia Saudí, en un choque que se antoja una final para los de Luis de la Fuente. El partido, que se jugará el domingo a las 18:00 (hora peninsular) en el estadio de Atlanta, supondrá además la primera vez que Claus arbitra un encuentro a la selección española absoluta. Nacido en Santa Bárbara d’Oeste, en el estado de São Paulo, hace 46 años, Claus pertenece a una generación de árbitros brasileños que han convertido la gestión del juego y la presencia en el campo en parte de su identidad profesional. Internacional FIFA desde 2015, llega consolidado como uno de los nombres más reconocibles del arbitraje sudamericano y con experiencia en algunos de los escenarios de mayor exigencia del fútbol reciente. Su recorrido incluye el Mundial de Catar 2022, donde dirigió los encuentros Inglaterra-Irán y Canadá-Marruecos, además de ejercer como cuarto árbitro en el partido por el tercer puesto. También formó parte de las Copas América de 2019 y 2021 y alcanzó el punto más altos de su carrera al ser designado para la final de la edición de 2024 entre Argentina y Colombia, disputada en Estados Unidos. El arbitraje no fue su primer destino, aunque su vida siempre estuvo ligada al fútbol y al deporte. Claus fue futbolista hasta los 20 años. Su padre, Antônio Carlos Claus, jugó profesionalmente en el União Barbarense en los años sesenta y su hermano, Niltinho, desarrolló carrera como delantero en Brasil antes de pasar por el fútbol colombiano. Claus cambió el balón por el silbato y encontró ahí su espacio. Comenzó su trayectoria profesional como árbitro en 2010, en el Campeonato Paulista, y durante tres temporadas consecutivas (2016, 2017 y 2018) fue considerado el mejor colegiado del Brasileirão. Profesor de educación física de formación, construyó una carrera marcada por una progresiva internacionalización. Claus representa un perfil arbitral reconocible. Es un juez que suele priorizar la continuidad del juego y retrasar la intervención disciplinaria para evitar interrupciones constantes. Esa apuesta le ha permitido gestionar encuentros de ritmo alto, aunque también ha generado debate en partidos más físicos o de mayor tensión competitiva, donde se le reprocha cierta dependencia del VAR y decisiones tardías en acciones límite. Su fortaleza está en otro lugar: la presencia, el posicionamiento y la experiencia acumulada en escenarios de máxima exigencia.