El duelo Mbappé-Haaland define la ruta de Francia en el Mundial

De lo colectivo a lo personal, de lo contemporáneo a lo histórico, hay mucho en juego en el partidazo de este viernes en Boston, una de las citas señaladas de la primera fase. Francia y Noruega se disputarán quién se queda con el primer puesto del Grupo I. La recompensa es una ruta más liviana cuando arranque lo importante, las eliminatorias, aunque ya se sabe que esos cálculos los carga el diablo. Pero es evidente que habrá un duelo individual que se comerá gran parte de la atención: Kylian Mbappé frente a Erling Haaland. Es la mejor batalla de delanteros del fútbol contemporáneo. Ambos llegan al partido con cuatro goles, uno menos que Lionel Messi. Para el francés, cada partido es una cita con la historia, metido en la pelea con Messi por ser el mayor goleador de la historia de los Mundiales. Para el noruego, lo histórico es liderar a su país a territorios futboleros desconocidos para Noruega. Su mejor desempeño ha sido llegar a octavos, en los Mundiales de 1938 y 1998. Esa última cita, donde ganó la anfitriona Francia, ha sido la última vez que Noruega clasificó para un Mundial. A Mbappé se le nota una voracidad desatada, incluso para él. Llega después de una temporada en blanco en el Real Madrid, entre turbulencias, pitidos de la grada merengue y líos extrafutbolísticos . El Mundial es la oportunidad de redimirse, de decirle al mundo que él es el mejor. Si a Francia le van bien las cosas, tiene a tiro superar a Messi como pichichi histórico del Mundial: lleva 16 dianas, por 18 del argentino. Pero con doce años menos que el de Rosario, que esta semana ha cumplido 39. El arranque de la primera participación de Haaland en un Mundial ha sido notable. Ha hecho lo que sabe hacer: convertir en gol muchos de los balones que toca , casi el 10%, una barbaridad. Sus goles son la esperanza de los noruegos de hacer algo histórico, en una participación ilusionante, con una afición maravillosa, convertida en uno de los grandes atractivos del Mundial. Y, para su propia gloria, una andadura lejana de Noruega en el torneo le puede permitir que dispute la Bota de Oro . Incluso aunque no se jugaran nada, sería difícil para los técnicos de Francia y Noruega, Didier Deschamps y Stale Solbakken, guardar a estos dos animales del gol para lo más decisivo del campeonato. No hay riesgo de lesión que les vaya a dejar en el banquillo, al menos durante un tiempo. Pero es que, además, lo que se juegan los dos equipos no es baladí. Primero, mantener la dinámica ganadora. Ambos han ganado sus dos partidos anteriores de la fase de grupos. Pero esta batalla en Boston determinará su ruta a partir de ahora. Quien quede segundo se enfrenta a un camino lleno de ogros, en el que se aparecen, si se mantienen los pronósticos, Costa de Marfil en dieciseisavos, Brasil o Países Bajos en octavos, Inglaterra en cuartos y España en semifinales. El primero tendrá un primer cruce contra un tercero de grupo, pero podría vérselas con Alemania en octavos. La gran ausencia del partido será la de Deschamps, que ha regresado a Francia para asistir al fallecimiento de su madre . En la banda estará su segundo, Guy Stéphan . Otro motivo para ir a por la victoria: dedicársela a su técnico, que busca cerrar aquí una entrega formidable a Les Bleus: su segundo torneo como entrenador, que se sumaría a la copa que levantó como jugador y capitán en 1998.

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Author: Pablo Perez