El Valencia destroza al Barça y se proclama campeón de la ACB

El brillante proyecto del Valencia al fin cazó a una presa de categoría y, tras destrozar al Barça en el cuarto duelo de la final, se proclamó campeón de la ACB, el segundo título liguero de su historia junto con el conseguido en 2017. Los azulgranas mostraron orgullo y decencia en su baloncesto pero, simplemente, ahora mismo están a años luz de una naranja mecánica, un grupo al que le sobran los jugadores de talento y que ha adquirido una mentalidad de campeón gracias a la magistral dirección de Pedro Martínez desde el banquillo. Así, los valencianos culminan en el Palau una temporada histórica donde, además de hacerse con la competición doméstica, también levantaron la Supercopa de España. Taylor, Key, Badio, De Larrea, Pradilla… Son muchos los culpables del éxito ‘taronja’ pero, con el mecenazgo de Juan Roig , el hombre a destacar es Jean Montero , un diablo que por momentos parece imparable sobre una cancha de baloncesto. El dominicano, que ya acabó el tercer choque con 29 puntos, remató su faena particular con otros 23, por lo que fue nombrado mejor jugador de la final. Los rumores apuntan a que no seguirá en el baloncesto español, pero su nombre será recordado durante eones. Montero prosiguió con su exhibición del tercer duelo, imponente su impacto en el inicio con una bandeja y una bella asistencia a Sako. Sin embargo, al astro caribeño le salió competencia cuando Punter, muy sosa su serie, se inventó dos triples para relanzar las esperanzas catalanas. Las dagas del neoyorquino tampoco es que amedrentaran al Valencia en exceso, muy sólido su hacer, de nuevo en cabeza tras los aciertos lejanos de Costello, Taylor y Moore. Pero, al menos, los locales contaban con esa inspiración individual que tanto habían echado en falta en los últimos dos asaltos de la final. Ya calibrados en ataque gracias a un par de chispazos de Laprovittola, la defensa de los azulgranas fue ganando enteros con el paso de los minutos, combinación que obligaba a sus rivales a recurrir a todo su arsenal, como el juego al poste de Pradilla o las genialidades de Montero, que se inventó un dos más uno simplemente magistral. Pero el Barcelona se mostraba duro como el cemento, no brillante pero sí con ganas de gresca, dispuesto a vaciarse para forzar el quinto asalto. Buenas sensaciones dinamitadas por cinco puntos consecutivos de Cárdenas que colocaron al Valencia con 10 de ventaja antes del descanso. Un espectacular triple de Montero inauguró la segunda parte, acción que obligaba a un auténtico acto de fe de los locales, pues los de Pedro Martínez amenazaban con abrir una brecha irreparable. Taylor también mostraba un hambre feroz y solo Shengelia y Vesely parecían estar dispuestos a evitar la fuga valenciana. Pese a todo, los visitantes estaban de dulce, su lluvia de triples silenciaba a un Palau que se había quedado mudo, quebrado, mientras Montero se divertía con la superioridad de los más grandes. Punter, cansado de sentirse inferior, de sufrir, desató un salvaje arreón de los chicos de Pascual con dos triples, el segundo de ellos casi desde nueve metros. Ahí, el Barça creyó en la remontada y redujo la diferencia hasta la decena, pese a que Montero , Key y Moore, todos desde la línea de tres, enfriaron los ánimos con rapidez. Herido de muerte, el Barça se lanzó para intentar soltar una última cornada, pero el impacto apenas inmutó a sus enemigos, que volaban sobre la pista y pretendían rematar el curso con una paliza para el recuerdo. Los últimos minutos en el Palau fueron crepusculares, una despedida infinita pues el equipo azulgrana, de cara a la próxima temporada y después de tres años sin títulos, prevé una importante revolución y muchos nombres abandonarán el barco, como el entrenador Xavi Pascual o Vesely, que abraza la retirada tras una carrera legendaria. El Valencia, en cambio, vive en la cresta de ola como brillante campeón de la liga ACB.

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Author: Pablo Perez