No hay un día tranquilo en lo judicial para el Real Madrid . Al menos esa es la sensación de los últimos meses, en los que el nombre del club blanco ha estado en el primer plano de la actualidad por cuestiones muy alejadas de los fichajes o la planificación deportiva más propios de estas fechas. La resolución del conflicto en torno al control del ‘Sky Bar’ del Bernabéu, el rifirrafe con LaLiga por el fondo de inversión CVC o el dictamen del Supremo sobre la intención del club de construir un segundo parking junto al estadio han sido los últimos episodios, unos favorables y otros contrarios, que este martes han alcanzado también a un futbolista de la plantilla merengue. Un juez de la localidad madrileña de Alcobendas ha enviado a juicio al lateral francés Ferland Mendy después de que uno de sus perros mordiera en la pierna a un menor de 17 años y a otros dos canes, uno de los cuales tuvo que ser sacrificado como consecuencia de las heridas provocadas. En un auto de enero de 2026 el magistrado acuerda la apertura de juicio oral contra el galo por un presunto delito de lesiones y le impone el pago de una fianza de 7.410 euros, al tiempo que declara al Juzgado de lo Penal de Madrid como órgano competente para juzgar los hechos y dictar sentencia, si bien por el momento no hay fecha definida para la vista oral. La Fiscalía ha solicitado una multa de 1.200 euros para Mendy y una indemnización de 5.700 euros para los afectados por los daños físicos y el coste de la cirugía veterinaria de uno de los perros que tuvo que ser atendido, mientras que la acusación particular reclama seis meses de cárcel y una multa de 22.500 euros por daños físicos y morales y los días de curación. Los hechos se remontan a la tarde del 4 de enero de 2023, cuando uno de los cuatro perros de Mendy, de la raza kangal turco , se escapó de la finca del futbolista y atacó a dos canes y un joven que fue a socorrer a la dueña de uno de los canes, según el escrito de acusación de la Fiscalía. «El acusado infringió el deber de custodia y vigilancia exigible, con omisión de las normas de precaución de una persona medianamente diligente, respecto de animales de gran tamaño, al no comprobar el cierre seguros de la puerta tras la entrada de un vehículo, lo que provocó que se escapara del recinto y quedara sin supervisión ni control en la vía pública durante un tiempo indeterminado, generando una situación de peligro para personas y otros animales», detalla. Al llegar a las inmediaciones de una urbanización, el can se acercó a otro perro que paseaba con su dueña y «le mordió en el lomo, provocándole lesiones graves que determinaron su sacrificio tras asistencia veterinaria especializada», según el relato del Ministerio Público. La secuencia fue presenciada por un joven de 17 años que también había salido a pasear al perro. De acuerdo al escrito de la Fiscalía, al observar la «agresión», el chico fue en auxilio de la mujer y «sufrió una herida por mordedura canina en la pierna izquierda», mientras que su can recibió «mordeduras en cuello y pecho y avulsión de colmillo» por la que requirió cirugía. El joven «sufrió cuatro lesiones cicatriciales en región gastrocnemio izquierdo» de hasta dos centímetros de diámetro y tuvo que recibir tratamiento médico quirúrgico, con puntos de sutura que tardaron en curar 30 días, según el Ministerio Público. Además, según la Fiscalía, «los cuatro perros implicados carecían de microchip identificativo, no tenían seguro obligatorio de responsabilidad civil y no habían sido vacunados de la rabia». El magistrado ha aceptado el interrogatorio como acusado de Mendy, que deberá declarar asistido de un intérprete de francés, así como las testificales del joven que fue agredido, su padre, que era dueño del perro que también recibió mordeduras y la dueña del can que tuvo que ser sacrificado, así como de los agentes de Policía Local de Alcobendas que prestaron servicio en aquella situación.