Fernando Alonso va a ser, como ha ocurrido durante los últimos 26 años, uno de los grandes focos de la carrea en Montmeló, que este fin de semana además estrena la nomenclatura d e GP de Barcelona-Cataluña . El asturiano no está, ni mucho menos, entre los candidatos para ganar, pero el cariño de los fans va a estar en la grada, máxime cuando él apadrina este trazado frente al de Madrid . Quizá, según se desprenden de sus propias palabras, sea la última vez. Durante la rueda de prensa oficial, el bicampeón del mundo español soltó la ‘bomba’: «Va a ser un fin de semana especial, probablemente mi última carrera en Barcelona en Fórmula 1 , así que quiero agradecerlo a todo el mundo». Eso no implica que Alonso vaya a retirarse inmediatamente, pero sí coloca más cerca su jubilación que antes. Con un hijo recién nacido , las prioridades cambian. Aunque luego matizó, en parte, y llegó a decir que no sabe qué será de él en 2027 o 2028 —cuando Montmeló regresa al calendario, ya que se alternará con Spa a partir de la próxima campaña —, el mensaje ha sido leído como una evidente despedida . La marcha de Alonso, bien este año, bien el siguiente, llega en un momento crepuscular para él. La falta de rendimiento de Aston Martin está haciendo huir el sueño ya no solo de la ansiada victoria 33, sino de al menos un podio. Cuando lograr un punto como el de Mónaco se considera todo un milagro , está claro que este no es el rendimiento deseado para volver a hacer vibrar a millones de fans como hace años. «No creo que haya marcado una gran diferencia en el fin de semana. Sumamos un punto porque pasaron muchas cosas en la carrera, como sanciones, abandonos y cosas así. Pero no podemos ocultar la verdad de que también fuimos poco competitivos en Mónaco. Probablemente no merecíamos el punto , al menos en términos de ritmo puro», admitió un Alonso que no ve mucho más para rascar en lo que queda de temporada, incluso pese a la prometida ayuda en forma de evoluciones que le dará el ADUO . Para un animal competitivo como es Fernando Alonso, verse en esta situación es crítico. Aún así, sabiendo el legado que deja, para Alonso no le cambiará mucho irse sin volver a pisar el podio o no. «Para mi, lo más difícil no ganar carreras y no ser competitivo. Si esta es la última (temporada) o no no me afecta mucho, porque estoy conforme con mi carrera. He logrado mucho más de lo que había soñado cuando era niño», dejó claro. Alonso afronta el GP de Barcelona-Cataluña con pocas esperanzas de lograr algo más allá de acabar la carrera. Pasar de la Q1 en la clasificación será una labor casi titánica y puntuar no entra ni en sus planes más optimistas.