No hay mal que por bien no venga . Es una frase hecha, pero que sirve para definir un posible escenario en el que se encontrará el mercado español de las artes marciales mixtas (MMA). Aunque es pertinente precisar que se trata de hipótesis, la derrota de Ilia Topuria frente a Justin Gaethje , lejos de alejar a España de la UFC, podría convertirse en un factor que acerque por primera vez un gran evento de la compañía estadounidense al país. Si bien es cierto que la presencia de un campeón mundial español era vista hasta ahora como el principal argumento para organizar una velada en territorio nacional, el nuevo contexto abre una vía que varios actores del sector consideran incluso más viable a corto plazo. Hasta ahora, la posibilidad de celebrar una UFC en España estaba asociada a la organización de un evento numerado, una cita de máxima relevancia que suele girar en torno a una pelea por el título. La condición de campeón de Topuria convertía esa opción en la más lógica, pero también en la más compleja desde el punto de vista económico y organizativo. Los eventos numerados requieren una inversión superior y una planificación más exigente, son más rígidos y, sobre todo, suele haber solo 14 durante la temporada y muchos de ellos ya están establecidos en Las Vegas, Nueva York, Miami, Abu Dabi o Australia. Sin embargo, la situación cambia si la UFC apuesta por un evento Fight Night . Este tipo de veladas, habituales en mercados en expansión, ofrecen una mayor flexibilidad logística y financiera, permitiendo a la compañía desembarcar en nuevos destinos sin la necesidad de construir una cartelera alrededor de un campeonato mundial. Con Topuria manteniéndose como una de las grandes estrellas europeas de la organización pese a la derrota, España seguiría contando con un reclamo de primer nivel para encabezar una cita de estas características. A ello se suma la consolidación del mercado nacional de las artes marciales mixtas. En los últimos años, la promotora española WOW FC ha contribuido de forma decisiva al crecimiento del deporte, llenando recintos de gran capacidad y generando una nueva base de aficionados. El fenómeno Topuria ha impulsado además la visibilidad mediática de las MMA hasta niveles inéditos en España, ampliando el interés más allá del público especializado. Pero además, la ‘Armada española’ en la UFC cuenta con otros luchadores relevantes como Joel Álvarez, Aleksandre Topuria o Hecher Sosa . La UFC también encontraría en España un atractivo adicional difícil de replicar en otros mercados europeos: su capacidad para atraer visitantes internacionales . Madrid se ha consolidado como uno de los principales destinos turísticos del continente y un hipotético evento encabezado por Topuria tendría potencial para movilizar aficionados de toda Europa e incluso de Estados Unidos, combinando deporte y turismo en una fórmula que la organización valora especialmente a la hora de elegir sedes. En paralelo, las instituciones madrileñas han mostrado en diversas ocasiones su disposición a colaborar para atraer grandes acontecimientos deportivos internacionales. La estrategia de la capital pasa por reforzar su posicionamiento como ciudad de referencia para eventos globales, una hoja de ruta en la que la UFC encajaría de forma natural. Por todo ello, la derrota de Topuria podría representar una paradoja inesperada. Si la condición de campeón elevaba el listón organizativo para traer la UFC a España, su nueva situación deportiva podría facilitar una primera toma de contacto mediante un evento Fight Night. Y una vez abierta la puerta, el desembarco definitivo de la mayor organización de MMA del mundo en suelo español podría estar más cerca que nunca. Es pronto para saberlo, pero no hay que dejar de soñar.