El polvo se pega al paladar y no sale. La bajada hacia Playa Verde, en el estado La Guaira, es una sucesión de fachadas reventadas y muros que se vinieron abajo como si fueran de cartón. Los que buscan a los suyos no hablan. Escarban. A esta hora, más de veinticuatro horas después del doble terremoto , no hay una sola autoridad visible en esta calle. Ni una ambulancia. Ni una patrulla. Ni un funcionario con chaleco. Norma Trujillo tiene sesenta y tres años y lleva medio siglo en este barrio. Es chavista de base, vocera del consejo comunal, jefa de la calle Sucre. Eso no la protegió de nada. A las seis de la tarde del martes, justo cuando… Ver Más