La inmigración reabre las viejas heridas en Irlanda del Norte

La primera vez que uno ve cerrarse las puertas de los llamados «muros de paz» en Belfast comprende que el conflicto norirlandés pertenece al pasado mucho menos de lo que sugieren los libros de historia. Dos puertas metálicas, separadas por apenas unos metros, se cierran una frente a la otra cuando cae la tarde. Más de un cuarto de siglo después del Acuerdo de Viernes Santo, los accesos que separan algunos barrios históricamente enfrentados continúan clausurándose en un recordatorio silencioso de que la paz llegó antes que la confianza y de que las cicatrices de los ‘Troubles’ (‘Los Problemas’) siguen formando parte de la vida cotidiana de Irlanda del Norte. Durante los disturbios que han sacudido Belfast y otras localidades… Ver Más

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Author: Pablo Perez