La posibilidad de comprar una vivienda no solo se encuentra condicionada por el precio imparable, por los ahorros necesarios o por la evolución de los tipos de interés: el estado civil, el sentimental o el social también condiciona esta gran operación económica, la más importante en la vida de la mayoría de las personas. Y estar en pareja, o al menos firmar una hipoteca entre dos personas, es la realidad que protagoniza la mayor parte de las rúbricas ante notario al solicitar un préstamo para financiar la vivienda. El 52,2% de las hipotecas constituidas ante los fedatarios públicos están respaldadas por dos titulares de esa deuda. No implica que se encuentren casados o en situación legal de pareja de hecho,… Ver Más