Las camisetas de fútbol ya no se quedan en las gradas. Coincidiendo con el inicio del Mundial, estas prendas han conquistado escaparates, redes sociales y armarios alejados del deporte. Lo que durante décadas fue un símbolo de pertenencia para los aficionados se ha convertido en una de las tendencias más visibles de la moda actual: el ‘blokecore’. El creador de contenido estadounidense Brandon Huntley (@brandon1huntley) acuñó el término ‘blokecore’ en TikTok en diciembre de 2021. El concepto hace referencia a la estética del «chico corriente» o del aficionado al fútbol británico. Pese a ello, esta tendencia tiene raíces mucho más antiguas. El libro Casuals: Football, Fighting and Fashion: The Story of a Terrace Cult sitúa su origen en la década de 1970 y, sobre todo, en los años ochenta, cuando los hooligans ingleses comenzaron a combinar las camisetas de sus equipos con prendas informales y marcas deportivas para pasar desapercibidos ante la policía durante los desplazamientos y enfrentamientos entre aficiones. Aquella mezcla de ropa deportiva, vaqueros y zapatillas acabó convirtiéndose en un fenómeno cultural que trascendió el ámbito futbolístico. Con el paso de los años, el significado de vestir una camiseta de fútbol también ha cambiado. La influencer de moda Mirella Paricio (@lasgafasdemirella) explica que «cada vez es más habitual ver camisetas de fútbol integradas en looks de diario y combinadas de formas muy diferentes, adaptándose a estilos más urbanos o incluso más sofisticados». La creadora de contenido también señala el papel que ha desempeñado el crecimiento del fútbol femenino en esta evolución: «La mayor visibilidad del fútbol femenino ha sido clave. Las jugadoras se han convertido en referentes para muchas jóvenes, no solo por su rendimiento deportivo, sino también por su imagen y su capacidad de inspirar. Esto ha contribuido a que esta tendencia se incorpore de forma más natural al día a día», afirma. La segunda equipación de la Selección Española para el Mundial 2026 no solo se está vendiendo bien, sino que se ha posicionado de lleno entre las camisetas más exitosas y vendidas de todo el torneo junto a la segunda camiseta del equipo de Japón. Adidas ha dado en el clavo con una propuesta muy alejada de los tonos neón o chillones de torneos anteriores, y la respuesta de los aficionados en las tiendas físicas y virtuales está siendo masiva. La frontera entre deporte, entretenimiento y moda se ha difuminado cada vez más. Figuras como Georgina Rodríguez, Borja Iglesias o numerosos creadores de contenido comenzaron a incorporar camisetas de fútbol a estilismos alejados del estadio en 2022. En los últimos años, celebridades como Rosalía, Dua Lipa, Bella Hadid o Hailey Bieber han contribuido a consolidar esta estética entre las nuevas generaciones. Como ocurre con cualquier fenómeno de moda, el ‘blokecore’ tiene un origen, pero también necesita canales de difusión. En este caso, TikTok e Instagram han sido fundamentales para amplificar una corriente inspirada en los años setenta, noventa y principios de los 2000. Millones de vídeos muestran cómo combinar camisetas retro con prendas urbanas, convirtiendo una pieza deportiva en un elemento habitual del vestuario cotidiano. Ahora te toca elegir. Hemos creado un ‘Tinder’ para que vayas desplazando a izquierda y derecha las que más te gustan de cada grupo. Las que te gusten pasarán a una gran final para que selecciones las definitivas y puedas hacer la ‘selección’ definitiva de la camiseta mejor diseñada. Puedes determinarlas por afinidad, gusto estético o la más combinable. La influencia de las camisetas ha llegado incluso a grandes grupos de moda como Inditex: «Con la llegada del Mundial, esta tendencia se ha reforzado todavía más. El grupo Inditex y otras grandes firmas del sector han incorporado esta estética en distintas propuestas de temporada, lo que demuestra que ya no hablamos solo de una tendencia nacida en las redes sociales, sino de un fenómeno plenamente integrado en la moda generalista», concluye Paricio. Las marcas deportivas y las federaciones han comenzado a diseñar equipaciones pensando no solo en el rendimiento sobre el césped, sino también en su atractivo fuera de él. La camiseta de fútbol ya no se concibe únicamente para jugar o animar desde la grada; también para formar parte de la moda urbana. Una evolución que demuestra que, en pleno siglo XXI, el fútbol ya no solo se juega: también se viste.