Llega la hora de la verdad y la selección española se reconoce en el espejo. Esto decreta el último amistoso antes del Mundial, una prueba ante Perú que se resuelve con el equipo titular muy fiable en el primer tiempo. La ilusión se multiplica porque España es el grupo que ganó la Eurocopa con un fútbol de mucho nivel. Un 1-3 ante los peruanos y la Copa del Mundo al final de la semana con la motivación intacta. En Puebla atisba España parte de su pasado futbolístico, cuando era una selección que no pasaba de cuartos y obligaba al aficionado a engancharse al color de otros países, generalmente Brasil. Aquí falló un penalti Eloy hace cuarenta años que, como casi siempre, apartó a España de la pelea por las cuestiones importantes. En Puebla expone Luis de la Fuente sus intenciones para este Mundial. Tenía al portero y a la alineación en la cabeza, su apuesta por Unai Simon. Es su guardameta, aunque en los últimos tiempos a David Raya lo tiene en la más alta consideración y está como loco por darle vuelo y minutos. Nada que ver con el insípido amistoso de Riazor, el partido en Puebla lanza a Marcos Llorente por delante de Pedro Porro, a Cubarsí y Laporte por encima de los emergentes Pubill y Eric García, nuevos con el seleccionador, y a Cucurella, que lleva años imponiéndose en el duelo del lateral zurdo a Grimaldo. En el centro del campo, pocas dudas. Rodri recuperado de su lesión es el eje que aclara y comunica, capitán y peso pesado. Pedri, indiscutible para cualquier ser humano con interés por este juego. Es visión, lucidez, imaginación desde el centro. Y Fabián aporta el físico, trabajo y solidez en las combinaciones. Faltan Lamine Yamal y Nico Williams y está por ver el rendimiento del delantero del Athletic en una temporada plagada de problemas físicos en la que no ha cuajado un ciclo redondo. Lamine no tiene recambio por su fantasía e ingenio únicos, pero Ferran completa en Puebla un encuentro estupendo. Hay jugadores que se sienten mucho más cómodos en el ecosistema de la selección, el caso de Ferran o Álex Baena. El azulgrana rompe el partido con sus desmarques en velocidad. Y en la punta, fijo Oyarzabal, quien desnivela el curso del amistoso con un zurdazo poderoso. Gol en el minuto dos. La selección vuelve a fluir con los titulares, genera juego y compromete al rival. La España de siempre que amenaza cada vez que Pedri o Rodri levantan la cabeza para asociar fútbol por la zona central. Se suceden las oportunidades para los españoles hasta que Ferran desarma a los peruanos por la banda y el pase atrás encuentra a Pedri, que marca el segundo. España se desconecta en el tramo final de la primera parte y concede oportunidades a Perú. Con poco los suramericanos encuentran el mano a mano con Unai Simon y el gol se aproxima. Es una buena toma de contacto de la selección en el primer acto, reconocible su fútbol de ataque, con alguna gotera en la defensa que sirve como toque de atención. David Raya asoma como primera sustitución. Desde la corta distancia, el portero del Arsenal le está disputando el puesto a Unai Simon. Su perfil es otro, ágil en los palos, rápido en los desplazamientos, brillante con el balón en los pies y algo menos solvente que Unai en el juego aéreo. Un portero de primer nivel que llama a la puerta. El carrusel de cambios desvirtúa de alguna manera el ritmo de la selección en el primer tiempo. Entran once por once de manera escalonada y el fútbol no fluye con la misma lucidez. En especial el centro del campo, con las salidas de Rodri y Pedri, se ralentiza y produce menos caudal ofensivo para llegar al área. De la Fuente quiere reincorporar cuanto antes a Mikel Merino, un soldado de su guardia personal al que considera básico por sus aptitudes en el campo y, sobre todo, por su solidaridad cuando le toca no jugar. Aún falto de ritmo, el centrocampista del Arsenal busca su mejor versión, que fue en la Eurocopa de 2024. España marca el tercero en una aproximación por el carril derecho de Yeremi Pino que el portero Gallese introduce en su meta en un fallo garrafal. España aprovecha la movilidad de Dani Olmo, sus giros, sus controles orientados, para sembrar la zozobra entre los peruanos. Perú lanza otro aviso a futuro para la selección, el gol que marca Vélez es una desconexión entre Ertic García y Cucurella que no puede remediar David Raya. Un tanto que no empaña el buen partido de la selección, el último antes de afrontar el Mundial.