La Guaira, epicentro del doble terremoto en Venezuela , exporta sus heridos a una Caracas paralizada. En el hospital Pérez Carreño, las listas de pacientes empapelan las paredes mientras el sistema de salud, ya golpeado por años de crisis, intenta no desmoronarse. Luis Ríos subió desde La Guaira con su hermana aferrada a la espalda en una motocicleta. Ella tiene la tibia fracturada. Gime cada vez que la rueda pasa por una grieta en el asfalto. Abajo, en la costa, no quedaba nada abierto. Ni un consultorio, ni una clínica, ni un centro de salud con capacidad para recibirla. Los pocos que funcionaban tenían las camillas ocupadas desde la primera hora. Así que Luis hizo lo que hicieron decenas esa… Ver Más