Si hay algo que caracteriza al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que no tiene ningún problema en mostrar sus críticas de forma abierta, incluso cuando estas se refieren a los líderes de países que EE.UU. considera como aliados. El último rifirrafe lo ha protagonizado con la italiana Giorgia Meloni , con quien aseguró haberse hecho una fotografía durante la cumbre del G7 porque le daba «pena». «Me rogó que me tomara una foto con ella. Me dio pena», aseguró el estadounidense en un programa italiano, ante lo que la primera ministra contestó: «Italia no suplica». Ambos líderes habían mostrado cierta sintonía, aunque a mediados de abril la relación se resintió después de que Meloni saliera en defensa del… Ver Más