Los venezolanos buscan víctimas y sobrevivientes por WhatsApp ante el vacío institucional

El estado La Guaira que se encuentra en una situación crítica y de colapso generalizado tras el doble terremoto del 24 de junio de 2026. Foto Fernando de la Orden/Enviado especial

 

Los mensajes de WhatsApp llegan con tanta rapidez que, cuando alguien termina de leer uno, ya han aparecido al menos una docena más.

Por Clarín

“¿Alguien ha visto a este hombre? Es mi abuelo. Se llama Francisco. Vivía en Residencias Caribe. No sabemos nada de él desde el miércoles”.

“¿Alguien puede enviarme la lista más reciente de personas desaparecidas de Residencias Vista Mar en Playa Grande? Estoy buscando a mi madrina. Necesito información sobre este edificio”. El grupo, integrado por más de 900 personas, es uno de las decenas que han surgido desde que dos poderosos terremotos devastaron la costa caribeña de Venezuela el 24 de junio.

Ante la escasa información oficial sobre víctimas, sobrevivientes y labores de rescate, familiares en Venezuela y en toda la diáspora han convertido WhatsApp en una red improvisada de respuesta a la emergencia. Los grupos funcionan como registros no oficiales de personas desaparecidas, donde voluntarios recopilan ingresos hospitalarios, verifican reportes sobre más de 2.000 edificios dañados o colapsados, identifican víctimas y comparten información sobre el paradero de decenas de miles de desaparecidos que se cree permanecen atrapados bajo los escombros.

Según Carlos Delgado, investigador de comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello, existe un enorme vacío informativo por parte del gobierno que está siendo llenado por estas redes. “Estos grupos de WhatsApp surgen por pura necesidad, pero también por la voluntad de la gente de colaborar”.

Una fotografía tras otra muestra personas de todas las edades, parejas, abuelas que cuidan a sus nietos después de que años de éxodo separaran a las familias venezolanas y adultos mayores que viven solos. Las imágenes van acompañadas de listas manuscritas de pacientes hospitalizados, mensajes de voz desde las zonas de rescate y, cada vez con más frecuencia, videos de gran crudeza. Mientras algunos miembros rechazan ese material, otros aseguran que gracias a esas imágenes lograron identificar a familiares a quienes llevaban días buscando.

Para Jeffrey Ramos, un venezolano que vive en Chile, estos grupos se han convertido en una misión a tiempo completo.

“Me uní al grupo porque la manicurista de mi cuñada aquí en Chile estaba buscando a su madre y a sus tres hijos”, contó Ramos. Junto con otros voluntarios, ayudó a reconstruir lo sucedido a la familia y finalmente confirmó que los cuatro habían fallecido en el derrumbe de Residencias Caribe, un edificio de apartamentos en la costa.

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Author: Pablo Perez