
Exactamente diez años atrás, el entonces diputado a la Asamblea Nacional, Luis Barragán, planteó la necesidad de tomar todas las medidas necesarias para prever las consecuencias de los sismos en Venezuela, a través de su habitual columna de opinión.
En efecto, el día 13 de junio de 2016, solicitó expresamente una campaña de información y de preparación por el Estado, ante la eventualidad de un terremoto, reivindicado y despartidizado el sector de Defensa Civil (https://lapatilla.com/2016/06/13/luis-barragan-sismicidad). Quizá por casualidad, a finales de del mismo mes y año, el gobierno nacional anunció un simulacro de prevención por cuenta del viceministerio de Gestión de Riesgo y Protección Civil, y Barragán inmediatamente declaró que la iniciativa debía convertirse en un ejercicio regular de alcance nacional con participación de la sociedad civil organizada (https://lapatilla.com/2016/06/28/diputado-barragan-la-mania-protagonica-de-maduro-se-impone-ante-las-emergencias-que-el-ha-creado/). Posteriormente se vio obligado a plantear el asunto en la propia Asamblea Nacional.
“Ciertamente, fue nuestra la preocupación de muchos años en torno a la necesaria coordinación institucional del sector público, una habitual campaña de prevención irradiada desde las sedes escolares con el compromiso de la sociedad organizada, pero el gobierno poco o en nada hizo caso a nuestro llamado”, señaló recientemente Luis Barragán al cumplirse este mes diez años de aquella alerta.
“Se hizo – continuó – un simulacro sin ninguna trascendencia, restringido apenas a la ciudad de Caracas, y tuvimos ocasión de acceder al criterio de dos especialistas en la materia, suscribiendo un documento destinado a la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, donde personalmente hicimos una exposición en una de sus sesiones ordinarias con una presencia mínima de los diputados oficialistas. Sin embargo, no hubo una mayor consecuencia sobre nuestras observaciones y reparos a un ejercicio viceministerial que más nunca se repitió y es de suponer que la publicidad es la mejor herramienta para garantizar el éxito de estas iniciativas”.
A diez años de haber advertido la situación, Barragán lamenta que en toda la presente centuria no se hayan tomado las medidas de precaución necesaria y que el litoral central sufra las consecuencias de lo que llamó la “pérdida de la memoria institucional de la que somos víctimas y que facilitó la repetición de la tragedia en Vargas”.
