Se dice de él que en Ínter de Miami le basta caminar para ganar. En un Mundial nunca basta con caminar, y si caminas de facturan de vuelta a casa. Messi de madrugada ha dado otra lección de fútbol, pero no sólo de fútbol, sino también de vida, que es lo que más nos interesa del fútbol. Ahí ha estado un genio que siempre se ha tomado en serio su oficio y lo ha llevado exactamente hasta donde ha querido. No ha habido cansancio, no ha habido excusa por la temperatura o por la distancia, o por tratarse del primer partido, o por tener su edad. Messi ha salido y ha hecho lo de siempre. Messi ha demostrado que quien ama con suficiente pasión y talento lo que hace, podrá hacerlo hasta que él mismo decida que ha llegado el momento de marcharse. La demostración del argentino ha sido extraordinaria. No han sido tres goles de casualidad, no han sido tres goles de los que se marcan a veces sin saber bien cómo. El primero ha sido un golazo; el segundo, un remate de oportunista atento al error del contrario; y el tercero, el gol que le hemos visto miles y miles de veces, y que cada vez que lo volvemos a ver nos recuerda quién somos y por qué amamos este deporte tan maravilloso. A Messi se le resistió mucho el Mundial y también un rendimiento reconocible con su selección de Argentina. El maleficio se rompió en Qatar y parece que en Estados Unidos vamos a vivir una eclosión digna de sus mejores años. Contra Argelia quedó claro que hay Leo Messi en alta fidelidad y para mucho rato. Muchas personas, sobre todo niños, admiraron en su momento y todavía hoy admiran a Messi. Para aquellos que quieran imitarlo es difícil jugar al nivel del genio; pero no es tan difícil cumplir con los deberes diarios, tener disciplina, tensar la voluntad; no llegar tarde al trabajo o a la escuela, y dedicar toda tu fuerza y toda tu energía a hacer aquello en lo que crees. Esto puedo hacerlo cualquiera que de verdad tenga un propósito en la vida. Y ésta es la lección de Leo, esto es lo que subyace en su hat-trick de madrugada y en toda su carrera. No es fácil, tampoco. Pero podría ser un bello camino para todos.