
La creadora de contenido de OnlyFans Michaela Rylaarsdam fue sentenciada a cuatro años de reclusión en la cárcel del condado de San Diego por la muerte de Michael Dale durante un encuentro sexual de fetichismo ocurrido en Escondido, California, en 2023.
Por Joaquín Bahamonde | Infobae
El caso, que derivó en un acuerdo de culpabilidad por homicidio involuntario, expuso una compleja trama de intercambios económicos, prácticas extremas y debates judiciales sobre los límites del consentimiento y la responsabilidad penal, según The San Diego Union-Tribune.
La relación entre Dale y Rylaarsdam comenzó semanas antes del incidente, cuando el hombre contactó a la creadora de contenido a través de internet y le pagó más de 11.000 dólares para mantener comunicación y concretar encuentros privados.
De acuerdo con Los Angeles Times, la interacción incluyó solicitudes precisas: envoltura total con film plástico, pegado de botas de mujer a los pies y, en reiteradas ocasiones, el pedido de que le cerraran los párpados, aunque este último nunca se cumplió. La sesión fatal fue filmada por Rylaarsdam con el objetivo de publicarla en su cuenta de OnlyFans.
Durante la audiencia preliminar, Court TV informó que uno de los compañeros de vivienda de la víctima declaró haber escuchado a Dale pedir que la sesión se interrumpiera y ofrecer más dinero para detenerla.

El proceso incluyó testimonios sobre el contexto emocional de Rylaarsdam, quien, según su defensa, ya asistía a sesiones de terapia antes de enfrentar cargos formales. La acusada expresó en la sala que se sentía responsable por lo sucedido y transmitió sus disculpas a la familia de la víctima.
La investigación penal demoró casi dos años en avanzar, y la acusación original contra Rylaarsdam fue por asesinato. El juez a cargo del caso, citado por The San Diego Union-Tribune, consideró que existían pruebas suficientes para ir a juicio, aunque aclaró que la evidencia no demostraba intención de matar.
En sus palabras, el caso planteaba la necesidad de distinguir entre prácticas de bondage y fetichismo y la existencia de malicia implícita.
El proceso concluyó con un acuerdo de culpabilidad por homicidio involuntario, figura legal que en California se aplica a muertes ilícitas resultantes de actos deliberados, pero sin intención de matar ni desprecio consciente del riesgo para la vida humana.
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