La montaña tiene sus propios nombres. Algunos aparecen durante años en clasificaciones y podios; otros terminan definiendo una forma de entender el deporte. Megan Kimmel pertenecía a ese segundo grupo. La corredora estadounidense ha fallecido este lunes a los 45 años, según confirmó la Federación Internacional de Skyrunning (ISF) a través de un comunicado oficial. La causa de la muerte no se ha hecho pública . La organización quiso despedirla recordando tanto sus resultados como el papel que desempeñó dentro de una disciplina todavía desconocida para gran parte del gran público. Hablar de Kimmel es también hablar del crecimiento del ‘skyrunning’. Esta modalidad nació con la idea de trasladar las carreras de montaña a terrenos más técnicos y de gran altitud. A diferencia del ‘trail’ running más convencional, el skyrunning se disputa habitualmente por encima de los 2.000 metros y premia no solo la resistencia física, sino también la capacidad técnica en ascensos y descensos extremos. Y durante varios años Megan Kimmel fue una de sus grandes referencias . Nacida en Denver, Colorado, en 1980, comenzó a hacerse un nombre internacional en 2014 con una medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Skyrunning. Más tarde, entre 2015 y 2016 llegó su explosión definitiva. Primero conquistó la Dolomites SkyRace estableciendo además un récord del recorrido que confirmó que no era una aparición puntual. Después llegaron triunfos en pruebas como Matterhorn Ultraks y The Rut dentro de las Skyrunner World Series . Pero fue 2016 el año que terminó de colocarla entre las mejores especialistas de montaña del mundo. Kimmel ganó la clasificación general de las Migu Run Skyrunner World Series después de imponerse en algunas de las pruebas más exigentes del calendario internacional. Entre todos sus éxitos hay dos victorias que resumen especialmente bien quién fue como deportista. La primera llegó en 2018 en la Pikes Peak Marathon. Cubrió los 42 kilómetros en a penas 3 horas y media. Esto le permitió pulverizar el récord anterior y rebajarlo en casi 45 minutos La segunda tuvo escenario español . En 2019 quedó tercera en la Transvulcania, una de las carreras más emblemáticas del calendario internacional de montaña. Fue su última gran temporada. Poco antes de la pandemia comenzó a alejarse progresivamente del circuito internacional sin que trascendieran los motivos.