Argentina defiende título en Estados Unidos y subirá el telón en la madrugada del martes al miércoles de la próxima semana, en Kansas, ante Argelia. El primero de ocho partidos para la que pudiera ser la segunda estrella de Messi y la cuarta de Argentina. Un reto que Exequiel Palacios (Tucumán, 5 de octubre de 1998) toma con la naturalidad de quien ya se sabe el camino. El centrocampista argentino del Leverkusen se sienta con un reducido grupo de periodistas, entre ellos ABC, a solo siete días del debut mundialista. —La temporada en el Bayer ha sido complicada: fuera de la Champions y el consuelo de la Europa League. ¿Qué análisis hace? —Fue una temporada de altibajos, donde perdimos puntos que no tocaba perder, cambiamos dos veces de entrenador y no logramos estar donde debíamos estar. El club está en una etapa de formación, han venido muchos chicos jóvenes que quizás no se afianzaron como se esperaba, y se fueron jugadores importantes. No es una excusa, pero fue tal que así. Tenemos que darnos tiempo y estar convencidos de que la próxima temporada será mejor. —Es verdad que se fueron jugadores importantes como Hincapié o Wirtz. Y el entrenador, claro. ¿Le sorprendió que echaran a Xabi del Madrid solo seis meses después de su llegada? —No sé bien lo que pasó allí. Lo que conozco es lo mismo que leyeron ustedes en los medios. Xabi es un entrenador joven con mucho potencial que demostró en Leverkusen lo bueno que es y ha quedado en la historia del Bayer. Estoy convencido de que en el Chelsea demostrará lo bueno que es. —En lo personal, la temporada también fue complicada. —Estuve parado por lesión cuatro meses, que es bastante tiempo. Fue un golpe duro. Por suerte lo trabajé día a día y vengo con bastantes partidos de esta segunda parte de la temporada. Me siento con mucha confianza, sano y en forma. —¿Qué diferencia hay del Palacios de Qatar 2022 al de hoy? —Hay un salto en edad que considero muy importante. Siento que he cambiado muchas cosas en lo personal y en lo profesional. Creo que soy más maduro y mejor futbolista, después de más de cien partidos en una liga exigente y dinámica como es la Bundesliga. En su momento, antes de Qatar, llegué con algunos dolores que no me dejaban estar al 100% y hoy me encuentro pleno. —Qatar no es Estados Unidos. ¿Tendrá mucha influencia jugar aquí, además de hacerlo en dos países más? —Pues es un Mundial con un partido más, con una distancia en viajes importante, husos horarios distintos y con temperaturas altas, pero no puede ser una excusa. —¿Qué es lo que agita la motivación de Argentina? —Cada jugador que va a la selección argentina siente una motivación especial, incluso en un amistoso. Así que imagínese en una Copa del Mundo. Una vez que te pones la camiseta de Argentina representas a un país y a mucha gente, y eso es un orgullo. Hay que darlo todo y estar a la altura porque nos ganamos un respeto en Qatar, aparte de ganar el Mundial, claro. Somos candidatos y tenemos que pelear por volver a levantar la copa, es lo que se le debe exigir al campeón, pero no podemos ir con esa chapa porque no servirá de nada. Hay que demostrar en el campo el respeto que nos hemos ganado. —¿Messi necesita ganar un segundo Mundial para que dejen de compararle con Maradona? —Leo no tiene que demostrarle nada a nadie. En Argentina el debate con Maradona no existe. Es un debate de fuera de Argentina. Leo viene a jugar con su país por amor, y con la misma humildad y energía de siempre. Es un ejemplo que, con sus 39 años, haya decidido estar aquí y pelear junto a nosotros por otra estrella. Parece fácil jugar seis Mundiales, y no lo es. —Cristiano también jugará seis a sus 41 años… —Tanto Messi como Cristiano son ejemplos de lo que debe ser un deportista de élite. Hay que aprender de ellos. No es fácil mantener este nivel y menos en una Copa del Mundo. Lo tomo como un ejemplo de profesionalismo que hay que admirar y elogiar. —¿Le sorprende la no convocatoria de Dybala? —Que no esté Paulo es llamativo porque es un gran jugador que le ha dado mucho a Argentina, pero esta pregunta es para el seleccionador. Hay una nueva camada interesante de jugadores jóvenes, pero es Lionel el que mejor sabe por qué llama a unos jugadores y a otros, ¿no? —¿Y qué le parece la de Neymar? —Creo que si le preguntas a la mayoría de los brasileños te van a decir que le querían en el Mundial. Es un jugador histórico que le ha dado mucho a Brasil y es muy bonito verle aquí. Los mejores jugadores del mundo tienen que estar en el Mundial y Neymar lo es. —¿Qué pasó realmente en marzo con la ‘Finalísima’? ¿Realmente no querían jugar contra España? —Eso es mentira. Tanto mis compañeros como yo queríamos jugar la ‘Finalísima’. Se habló demasiado, incluso de cosas que quizás no venían al caso, como que teníamos miedo. Siempre estuvimos preparados y quisimos jugar ese trofeo. El resto, afirmaciones que no fueron verdad. —¿Cómo ve a España? —Candidata, sin duda. Vienen de ser campeones de Europa y tienen una selección muy potente.