Rusia ha impuesto el racionamiento en miles de estaciones de servicio para evitar que las reservas de combustible se agoten. Los ataques ucranianos contra las refinerías y la logística de distribución de hidrocarburos han paralizado casi un tercio del sistema de producción de gasolina. Además, el Kremlin gasta ingentes cantidades de combustible para alimentar la maquinaria de la guerra en Ucrania: camiones, tanques y blindados que, sin abastecimiento, se quedarían parados bloqueando la posibilidad de las tropas de mantener sus posiciones en el frente. La exportación de queroseno al exterior también se ha prohibido desde el lunes. Todo queda para consumo interno de los aviones rusos. Algunos expertos sostienen que los golpes de los drones ucranianos contra la industria petrolera… Ver Más