
Este domingo en horas del mediodía, la desesperación y la indignación civil detonaron una protesta espontánea en el sector Playa Grande de Catia La Mar.
Por: Luz Dary Depablos / lapatilla.com
Habitantes de la zona trancaron la avenida principal y formaron una cadena humana para impedir que la maquinaria pesada se desviara hacia otra ruta, exigiendo que se priorizara la búsqueda de posibles sobrevivientes en su comunidad.
El conflicto se originó en el perímetro de los edificios construidos originalmente para los damnificados de la vaguada de Vargas, estructuras que colapsaron tras los sismos del 24 de junio.
Los vecinos denunciaron que han transcurrido más de cuatro días de abandono institucional en uno de los puntos más críticos de la emergencia.
La comunidad bloqueó el paso de la maquinaria al considerar que a pesar del tiempo transcurrido, presuntamente aún quedaban personas con vida atrapadas bajo las toneladas de concreto.
Comisiones de los cuerpos policiales y efectivos militares se desplegaron rápidamente en el sitio con la intención de disolver la protesta y liberar el tránsito de las máquinas, pero los ciudadanos se negaron a romper la cadena humana.
La presión de los habitantes de Playa Grande finalmente surtió efecto.
Tras momentos de alta tensión con las fuerzas de seguridad, los manifestantes lograron que las autoridades cedieran y ordenaran el envío inmediato de una de las maquinarias pesadas directamente al sector de las edificaciones colapsadas.
