El próximo sábado la UFC, la promotora de MMA más importante del mundo, celebra un evento fastuoso en los jardines de la mismísima Casa Blanca para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de EEUU , lograda frente a los británicos. UFC Freedom 250 contará con siete combates de primer nivel, con dos títulos en juego, y el que más nos interesa a los españoles es el campeonato del peso ligero que encabeza el evento, que enfrentará al campeón absoluto, Ilia Topuria, con el interino, el norteamericano Justin Gaethje. La singularidad de este evento solo puede compararse al que se celebró en Zaire en 1974 entre Muhammad Alí y George Foreman, uno de los combates de boxeo más esperados del momento, organizado en lo más profundo del África negra, que fue toda una vindicación del protagonismo cada vez más relevante en la sociedad que estaban teniendo los afroamericanos en la última década, y que estuvo aderezado con un festival musical in situ días previos al combate que contó con algunos de los mejores artistas negros de América. En el evento conmemorativo en Washington del próximo sábado, a despecho de cualquier coincidencia, que un español, Ilia Topuria, lo encabece y que además atesore todos los visos de alzarse con la victoria, es una suerte del destino que interpela con justicia al reconocimiento del papel vital que jugó España para que los Estados Unidos lograran convertirse en una nación independiente. Y es que España ayudó a los ciudadanos de las Trece Colonias en su guerra de emancipación de Gran Bretaña desde 1778 con dinero, armas, munición, mantas, vestuario, y finalmente desde el 21 de junio de 1779 con ayuda militar directa. A España le convenía participar para socavar la potencia de su principal enemigo. Francia entró en la guerra un año antes pero no lograba vencer a los británicos, por eso España decidió intervenir. La generosa aportación española fue tan decisiva en el resultado del conflicto que el propio George Washington, líder de los rebeldes y primer presidente de Estados Unidos, afirmó que sin la participación de España hubiera sido imposible alcanzar su victoria. Luis de Unzaga y Amézaga, militar y administrador español en América, gobernador de Luisiana y capitán general de Venezuela y Cuba, fue el que gestionó el envío de fuertes remesas de dinero y de armas para la causa independentista, además de toneladas de pólvora, harina, medicamentos, pertrechos, mantas y vestuario con destino al ejército comandado por George Washington, y permitió a los navíos americanos que hostigaban a los barcos ingleses recalar libremente en los puertos del Misisipi controlados por España. Además, promovió con las Trece Colonias el libre comercio, y su aportación fue también notable gracias a sus dotes diplomáticas y a la intrincada red de espionaje que tejió España en Gran Bretaña. El español de orígenes georgianos Ilia Topuria es el principal responsable del auge en España de las MMA, un interés que no deja de crecer. Lejos de sólo centrase en su triunfal y ya legendaria carrera, principal detonante del acercamiento, sobre todo entre los más jóvenes, a este deporte, ayuda y colabora con otros actos para que sigan popularizándose las MMA en nuestro país. Después de entrar en el accionariado de WOW, la promotora probablemente más importante de España, ejerce como su principal embajador y es una de las figuras clave de su expansión internacional. Como dijo en una rueda de prensa, si hubiera existido una promotora en España unos años antes como es WOW actualmente, su llegada a la UFC hubiera sido mucho más rápida. El conocido como gran convoy español comandado por José Solano y Bote fue una colosal operación logística naval acontecida en 1780, cuya misión principal era escoltar a más de un centenar de barcos que trasportaban 12.146 soldados españoles, el mayor ejército que había enviado España hasta la fecha a América, que partió desde Cádiz y que logró burlar a la flota británica del almirante Rodney. Su llegada a La Habana fue vital para suministrar hombres y pertrechos a las campañas del general Bernardo de Gálvez. Mientras Solano protegía el envío español, otra flota combinada hispano-francesa dirigida por Luis de Córdova interceptó y capturó en el Atlántico un gigantesco convoy de 55 barcos que iba a apoyar a las tropas británicas en América, asestando de esta manera un golpe logístico a Inglaterra de tal magnitud que su resonancia impactó en toda Europa. A pesar de que Topuria no fue el primer español en entrar en la UFC, antes lo hicieron Enrique ‘Wasabi’ Marín, Joel Álvarez y Juan Espino y en la primera época Alberto Cerra León, se ha convertido desde hace unos años en una estrella mediática cuya relevancia trasciende incluso a este deporte. Con sus espectaculares desempeños dentro de la jaula como los tres nocauts seguidos a tres leyendas como son Alexander Volkanovski, Max Holloway y Charles Oliveira, ha provocado que en el mapa mundial de las MMA se haya puesto el foco en España y ha allanado el arduo camino que los peleadores españoles tiene que recorrer para fichar por las principales promotoras mundiales. Una fuerza hispano-indígena comandada por el capitán Eugenio Pourée marchó desde San Luis, a orillas del Misisipi, hasta la actual ciudad de Niles, en Míchigan, avanzando la inmensa distancia terrestre para la época de 800 kilómetros hasta acabar conquistando posiciones británicas en el fuerte San José. Tras cruzar un río helado, tomaron el fuerte británico sin derramamiento de sangre, y culminó el hito de que la bandera española ondeara en la zona de los Grandes Lagos. Nunca antes España había tomado posiciones tan lejanas en el noreste de Estados Unidos. Nunca España ha tenido en los deportes de contacto una figura tan mundialmente conocida como Ilia Topuria. Quizás el boxeador de los años 20 y 30 del siglo pasado, Paulino Uzcudún, era el que le antecedía. Aunque es hijo de padres georgianos ha dejado claro en multitud de ocasiones el aprecio que siente por su país de acogida. Al punto de que, a pesar de dominar perfectamente la lengua inglesa, en muchas entrevistas tras los combates ha querido hablar primero en español. Además, ha sido una de las personas más activas para intentar traer un evento de la UFC a España, a veces incluso en detrimento de sus propios intereses El malagueño Bernardo de Gálvez, joven gobernador de la Luisiana española, fue la figura clave de España en la Guerra de Independencia de EEUU. Sus victorias contra los ingleses supusieron la liberación del Misisipi y el Golfo de México para la causa independentista norteamericana. Tras asegurar el río Misisipi conquistando los fuertes británicos de Bute de Manchac, Baton Rouge y Panmura de Natchez, su victoria en el Fuerte Charlotte (Mobile) resultó crucial para el éxito de los insurgentes. El último bastión inglés en el golfo de México era Pensacola, enclave protegido por la temible artillería de Barrancas Coloradas. Ante la indecisión de su flota, Gálvez protagonizó una de las mayores audacias de la historia naval: a bordo del bergantín Galveztown, cruzó el peligroso estrecho en solitario bajo el fuego enemigo, forzando al resto de los navíos a seguirlo. Aunque resultó herido en el proceso y cedió el mando a José de Ezpeleta, su hazaña militar culminó en victoria. Por este heroísmo, el rey de España le permitió añadir a su escudo de armas el lema «Yo Solo». La toma de Pensacola fue la mayor aportación española a la independencia estadounidense. En gratitud, George Washington desfiló junto a Diego Gardoqui —primer embajador español— en las celebraciones de la victoria, mientras el Galveztown lucía como el único buque extranjero en la bahía. Hoy, la ciudad de Galveston en Texas, se llama así en su honor. Topuria se ha forjado como luchador en un país que no había tenido prácticamente ningún peso en las MMA. Es la figura clave que ha abierto camino y derribado muros para hacer que este deporte sea popular en España. Algo parecido a lo que hizo Ángel Nieto en el motociclismo, Severiano Ballesteros en el golf o Fernando Alonso en la Fórmula 1. De ahí el mérito terrible que conlleva su hazaña. A pesar de no haberse formado en un país con la tradición de EEUU, Brasil o Rusia, ha llegado a ser nombrado el mejor peleador de MMA libra por libra (de todos los pesos) y campeón del mundo en dos categorías. Su importancia es tal que ha sido recibido por el mismo presidente de los EEUU en el Despacho Oval de la Casa Blanca y en España ya hay una calle en Toledo que lleva su nombre.