Donald Trump, en tiempos de caída en las encuestas sobre todo por la guerra de Irán, ha decidido convertir el comunismo en la gran amenaza de su presidencia y en el argumento central de la próxima batalla electoral, la de las elecciones parciales de noviembre. En un discurso ante líderes cristianos en Washington, el presidente presentó el avance de la izquierda socialista en Nueva York como el primer síntoma de un peligro mayor: la transformación del Partido Demócrata en una fuerza incapaz de frenar a quienes, según él, quieren destruir el modo de vida estadounidense con ideas comunistas. Trump no habló de una discrepancia ideológica ni de una pugna convencional entre conservadores y progresistas. Lo describió como una amenaza existencial…. Ver Más