Austria llega al cruce ante España tras una fase de grupos en la que ha dejado claro cuál es su identidad . El conjunto de Ralf Rangnick ha firmado seis goles a favor y seis en contra en tres partidos (3-1 ante Jordania, 0-2 frente a Argentina y 3-3 contra Argelia), unos números que reflejan un equipo tan intenso en ataque como vulnerable en defensa. En ataque, la selección austriaca ha demostrado que crece con el paso de los minutos. Cinco de sus seis tantos llegaron en la segunda mitad , incluido el agónico empate de Saša Kalajdžić en el minuto 96 frente a Argelia, el gol que certificó su clasificación. Es un equipo que mantiene un ritmo muy alto hasta el final y que nunca deja de presionar, una de las señas de identidad de Rangnick. Marko Arnautović es la gran referencia ofensiva del conjunto austriaco y el futbolista con más partidos y más goles en la historia de la selección. Sin embargo, en este Mundial el máximo goleador de Austria está siendo Sabitzer, con dos tantos. Saša Kalajdžić y otros jugadores de segunda línea también han visto puerta, reflejo del amplio reparto ofensivo del equipo. La mayoría de los goles han llegado desde el interior del área , aprovechando centros laterales, llegadas desde segunda línea, robos en campo contrario y rápidas transiciones. Hasta el momento, Austria no ha destacado por los disparos lejanos, sino por su capacidad para generar superioridades y finalizar las jugadas cerca de la portería rival. Su estilo responde al manual de Rangnick: presión alta, recuperaciones rápidas y verticalidad. Austria intenta robar cerca del área rival para atacar con pocos pases, utilizando la movilidad de Sabitzer y la referencia física de Arnautović para finalizar las jugadas. En defensa, sin embargo, aparecen las dudas. Los austriacos han encajado seis goles, cuatro de ellos en las segundas partes. El empate 3-3 frente a Argelia dejó al descubierto su principal debilidad: cuando el partido entra en un intercambio constante de golpes, el equipo concede demasiados espacios entre líneas y sufre para proteger el área. También ha mostrado problemas para defender centros laterales y segundas jugadas, situaciones que explican buena parte de los tantos recibidos. España busca volver a superar una eliminatoria mundialista 16 años después y se enfrentará a una Austria intensa, agresiva y con recursos ofensivos, pero también a una selección que deja espacios cuando el partido pierde el control y cuya defensa ha sido mucho menos fiable que su ataque durante la fase de grupos. Un equipo liderado por Rangnick que llevaba 28 años sin clasificarse a una cita de este calibre.