El Win Win ha sido el ganador de la 30ª edición de la Superyacht Cup Palma pertenece a este último grupo. El Baltic Yacht de 33 metros diseñado por el mallorquín Javier Jaudenes se proclamó campeón absoluto tras completar una regata impecable y se convirtió en apenas el segundo velero que conquista tres veces el título de la competición de superyates más antigua de Europa. Ya había levantado el trofeo en 2016 y 2019, pero esta tercera victoria le permite compartir un lugar privilegiado junto al mítico Rose, que el pasado año alcanzó el tricampeonato tras encadenar tres títulos consecutivos. Dos nombres que ya forman parte del patrimonio deportivo de una regata que, tres décadas después de su nacimiento, sigue siendo una referencia internacional para la gran vela. El desenlace estuvo a la altura de una edición histórica. La última prueba, el St. Regis Mardavall Mallorca Race Day, decidió definitivamente el campeonato. Win Win volvió a demostrar su extraordinaria compenetración al imponerse por apenas 54 segundos y cerrar la semana con pleno de victorias en la Superyacht Class A, una exhibición de regularidad difícil de igualar en una flota de semejante nivel. Detrás de ese dominio hay mucho más que un barco rápido. «El secreto es que seguimos siendo el mismo equipo año tras año. Somos un grupo muy unido, leal y comprometido», explicaba su patrón, Will Glenn, tras recibir el trofeo. La estabilidad de la tripulación ha sido uno de los pilares de un proyecto que, además, juega con una ventaja emocional difícil de cuantificar. Mallorca es su base de operaciones. «Competimos en casa y eso hace que ganar aquí tenga un significado muy especial. Reunir además a toda la flota en el Club de Mar-Mallorca ha creado un ambiente magnífico», añadía Glenn. Para el armador Kim Schindelhauer, la relación con la Superyacht Cup es aún más profunda. Aunque este supone el tercer triunfo de Win Win, en realidad es su cuarta victoria absoluta en la regata, ya que en 2010 levantó el trofeo al mando del *Scorpione dei Mari. Un idilio con las aguas mallorquinas que confirma el vínculo del armador alemán con una competición que considera casi como su regata de casa. La clasificación general reflejó la enorme igualdad que ha caracterizado esta trigésima edición. Win Win terminó por delante de Archelon, vencedor de la Superyacht Class B, mientras que Atalante 1, Cervo y Spiip finalizaron empatados a puntos en una lucha que se resolvió por pequeños detalles. La edición de 2026 también sirvió para consolidar nuevas categorías que enriquecen el programa deportivo de la Superyacht Cup. En la recién creada clase YYachts, el Beati, de 23,80 metros, dominó de principio a fin con pleno de victorias, superando a Distancia y Calabash. Un guion muy parecido se vivió en la primera edición de la Multihulls Division, donde Highland Fling impuso su ley por delante de Allegra, mientras Layla completó el podio tras una competición muy igualada. La espectacular J Class volvió a convertirse en uno de los grandes atractivos de la regata. Los gigantes clásicos ofrecieron algunas de las imágenes más impresionantes de la semana y fue finalmente Svea quien se adjudicó el triunfo tras sumar tres victorias parciales y aventajar en dos puntos a Rainbow.