Apoyo médico, psicológico y espiritual: Así ayuda la Iglesia Católica de Barquisimeto a las víctimas en Catia La Mar

Una delegación de 27 personas, formada por especialistas de salud, apoyo logístico y sacerdotes, se trasladaron hacia el estado La Guaira desde la ciudad de Barquisimeto para brindar asistencia integral a las víctimas de los terremotos registrados en Venezuela el pasado miércoles 24 de junio, los cuales dejaron severas afectaciones en el centro -norte del país.

Por lapatilla.com

Este miércoles 1 de julio, la delegación humanitaria enviada por la Iglesia Católica de Barquisimeto, llegó al sector La Lucha de Catia La Mar, donde fueron recibidos por una comunidad que en medio del dolor y la adversidad, le dieron acogida a los voluntarios larenses. Manifestaron su disposición para facilitar las labores operativas y logísticas de este contingente.

La misión enviada por la Arquidiócesis de Barquisimeto tendrá como refugio establecido la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, cuyo templo presenta grietas marcadas en sus paredes debido a los eventos sísmicos.

Sin embargo, este lugar se erige como un símbolo de la situación que atraviesa la región. “Golpeado en su estructura, pero firme en su propósito de cobijar a los más vulnerables”.

Se pudo conocer por parte de la Iglesia Católica de Barquisimeto que la dinámica del día superó cualquier planificación y es que mientras el equipo terminaba de instalarse, la comunidad, al notar la presencia de profesionales médicos, psicólogos, veterinarios y sacerdotes, comenzó a acercarse en busca de auxilio.

Por esa razón, de manera espontánea, se improvisaron áreas de triaje y atención, logrando brindar consultas médicas primarias, estabilización de pacientes con crisis hipertensivas, primeros auxilios psicológicos y contención emocional.

Asimismo, la ayuda se extendió a los animales brindando atención veterinaria a las mascotas afectadas por el desastre. A nivel espiritual, los sacerdotes de la delegación atendieron decenas de confesiones, ofreciendo el consuelo del sacramento de la reconciliación a quienes buscaban paz en medio de la zozobra.

Durante las primeras jornadas lograron concretar con éxito la recepción de los primeros cargamentos de donativos enviados desde Barquisimeto. Los insumos fueron resguardados entre la capilla y la residencia de una servidora local que ofreció su hogar como centro de acopio auxiliar.

Para agilizar la respuesta en los próximos días, el equipo de logística logró armar los primeros 50 combos completos de alimentos para ser distribuidos a las familias más vulnerables.

El balance del cargamento descargado durante este primer día incluye una importante dotación que será vital para la asistencia.

El primer día de jornada culminó con la celebración de la Santa Misa presidida por el presbítero Juan José Aldaz. La Eucaristía se convirtió en el ancla espiritual tanto para la comunidad como para los servidores.

Durante una homilía, el padre Aldaz abordó las interrogantes naturales que surgen ante la tragedia. “Dios no es el causante del mal; Dios es amor. El mal viene del maligno”, explicó, haciendo referencia al libro del Apocalipsis y la expulsión de los ángeles caídos.

Ante el dolor de las pérdidas, el sacerdote lanzó una pregunta a la asamblea: “Ante las cosas que han pasado, ¿vale la pena rezar?”, recibiendo un rotundo y unánime “Sí” por parte de la feligresía.

“Debemos rezar por los fallecidos, para que el Señor les dé el descanso eterno, y también debemos rezar por nosotros. En estos momentos difíciles, el maligno quiere que reniegues, que no creas. Mantenerse firmes es una auténtica prueba de fe”, exhortó.

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Author: Pablo Perez